Opinión

Misiles desde el norte, intervención e injerencia de EEUU en México

Por Artillero / Moisés Hernández Yoldi


La intervención del gobierno de EEUU en el proceso electoral en México es abierta y cada vez más intensa.

Medios de comunicación y agencias de investigación e inteligencia del gobierno estadounidense (DEA, FBI y CIA), incluso el Departamento de Estado, han activado una acción coordinada para influir en el proceso electoral.

No es nuevo, a lo largo de la historia, Washington ha practicado una política injerencista en México y en general en América Latina.

En el pasado lo hacían usando las armas, como en la intervención de 1846, cuando arrebató a México más de la mitad de su territorio (1848) como parte de su plan expansionista y basado en el llamado “Destino Manifiesto”.

O en el ataque y ocupación del puerto de Veracruz en 1914, en los tiempos de la revolución, cuando EEUU, primero apoyó la llegada de Huerta y luego lo desconoció.

En los 60s y 70s en plena Guerra Fría, la CIA operó en México con agentes infiltrados y con informantes incrustados en las más altas esferas del poder político.

Archivos desclasificados de la CIA revelaron que Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverria fueron informantes de la CIA.

En América Latina la intervención de Washington tiene un largo historial, tal vez la más exitosa es la “Operación Cóndor”, cuando apoyaron el Golpe de Estado en Chile, que derrocó y asesinó al presidente Salvador Allende e impuso en el poder al General y dictador Augusto Pinochet.

O el ascenso y caída del general Manuel Noriega en Panamá, quien primero fue un informante y colaborador de la CIA y luego fue capturado y enjuiciado por el propio gobierno estadounidense acusado de vínculos con el cartel de Medellín.

Hoy como ayer, EEUU aplica su política injerencista en América Latina, ahora lo hace de manera más sigilosa, usa otros métodos, pero su objetivo es el mismo, el control geopolítico de la región.