Caminar más cada día podría estar relacionado con una mejor atención y toma de decisiones

Imagen Caminar más cada día podría estar relacionado con una mejor atención y toma de decisiones

Por: Alberto Álvarez Sánchez

Contar los pasos diarios no solo permite llevar un registro de la actividad física, también podría ofrecer información sobre algunas habilidades cognitivas, como la atención, el control de las distracciones y la toma de decisiones, de acuerdo con un estudio realizado con más de 3 mil adultos en Estados Unidos.

La investigación analizó los registros de actividad física y los resultados de pruebas cognitivas de 3 mil 93 adultos estadounidenses, con edades de entre 18 y 93 años, durante un periodo de seguimiento de 14 años, de 2009 a 2023. Los investigadores también examinaron la relación entre la presión arterial y el desempeño en las evaluaciones.

En declaraciones a ScienceAlert, el psiquiatra Olaoluwa Okusaga, del Baylor College of Medicine, explicó que las personas con mayores niveles de actividad tendieron a obtener mejores resultados en varias pruebas cognitivas.

¿Cuántos pasos caminaban al día los participantes?

Para realizar el análisis, el equipo utilizó registros de dispositivos Fitbit y mediciones de presión arterial recopiladas por el programa de investigación All of Us, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

A diferencia de investigaciones anteriores basadas en los reportes de actividad física de los propios participantes, los dispositivos portátiles permitieron obtener mediciones objetivas de sus movimientos cotidianos.

Los investigadores identificaron tres grupos según el promedio de pasos diarios:

  • 5 mil 108 pasos: grupo con menor actividad física.

  • 8 mil 875 pasos: grupo con actividad física intermedia.

  • 14 mil 161 pasos: grupo con mayor actividad física.

A partir de septiembre de 2023, los participantes realizaron una ronda de pruebas para evaluar cuatro habilidades: atención sostenida, capacidad para ignorar información distractora, elección entre recompensas inmediatas y diferidas, y reconocimiento de emociones faciales.

Los resultados mostraron que los dos grupos más activos obtuvieron mejores puntuaciones que el grupo con menor actividad en las pruebas de atención, control de distracciones y elección de recompensas.

¿Qué relación encontraron entre caminar y la atención?

Las diferencias también se observaron al considerar factores como la edad, el nivel educativo, los ingresos, el estado civil y el lugar de nacimiento.

En la prueba de atención sostenida, las puntuaciones del grupo de actividad intermedia fueron aproximadamente 1.76 puntos superiores a las del grupo menos activo. En el grupo con mayor actividad, la diferencia fue de alrededor de 2.17 puntos.

Sin embargo, los investigadores señalaron que las diferencias cognitivas fueron pequeñas.

De acuerdo con Okusaga, estas habilidades podrían tener aplicaciones en actividades cotidianas, como mantener la concentración en el trabajo, evitar decisiones impulsivas y cumplir objetivos a largo plazo, entre ellos ahorrar dinero o seguir un plan de salud.

El estudio no evaluó directamente esos comportamientos, por lo que los ejemplos representan posibles aplicaciones de las habilidades analizadas, no resultados comprobados de la investigación.

¿Qué papel desempeña la presión arterial?

El análisis también encontró una asociación entre la presión arterial sistólica —el número superior de una medición— y el desempeño en la prueba de elección de recompensas.

Una presión sistólica más elevada se relacionó con puntuaciones ligeramente inferiores en esa tarea. En cambio, la presión diastólica —el número inferior— no mostró una asociación significativa con ninguna de las cuatro pruebas cognitivas después de realizar los ajustes estadísticos correspondientes.

En un análisis adicional, los investigadores estimaron que una presión sistólica más baja podría explicar estadísticamente alrededor del 5 por ciento de la asociación entre el número de pasos y los resultados en la elección de recompensas.

No obstante, esta estimación no demuestra que reducir la presión arterial mejore directamente las capacidades cognitivas.

El equipo planteó que factores como un mejor metabolismo de la glucosa, una menor inflamación y la capacidad de adaptación del cerebro podrían contribuir a explicar la relación entre la actividad física y el pensamiento. Estos mecanismos, sin embargo, no fueron evaluados directamente.

El estudio no establece una meta diaria de pasos

Los resultados deben interpretarse con cautela, ya que la investigación fue observacional. Esto significa que identificó asociaciones entre la actividad física y el rendimiento cognitivo, pero no permite establecer que caminar más sea la causa directa de una mejor atención o toma de decisiones.

Además, las capacidades cognitivas se evaluaron en una sola ocasión, por lo que no fue posible determinar si los participantes habían mejorado o empeorado con el paso del tiempo. Tampoco se descarta que las habilidades cognitivas previas influyeran en sus niveles de actividad física.

El análisis no consideró factores como el tabaquismo y la obesidad. Asimismo, la muestra estuvo integrada mayoritariamente por personas blancas, aproximadamente dos tercios eran mujeres y casi todos los participantes tenían al menos algún nivel de estudios universitarios, lo que limita la posibilidad de generalizar los resultados a toda la población.

El propio Okusaga precisó que el estudio no fue diseñado para determinar un número óptimo de pasos diarios para la salud cognitiva.

Los investigadores consideran que futuras evaluaciones cognitivas repetidas dentro del proyecto All of Us podrían ayudar a esclarecer si mantener una actividad física constante se relaciona con cambios en la atención y otras habilidades mentales a lo largo del tiempo.

 

Con información de Science Alert

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