¿Somos 50% humanos y 50% microorganismos? Esto dicen expertos

Imagen ¿Somos 50% humanos y 50% microorganismos? Esto dicen expertos

Por: Luis Alberto Luna Ramírez
Audio:

Investigadora del Tecnológico de Veracruz explica el enfoque "One Health" y por qué lo que comes también alimenta a los microorganismos que viven en ti

Hay algo que muchas personas desconocen y que podría cambiar la forma en que entienden su propia salud: por cada célula humana en tu cuerpo, hay otra célula de un microorganismo conviviendo contigo. No es ficción ni exageración científica. Es un hecho comprobado que la investigadora Carolina Peña Montes, del Instituto Tecnológico Nacional de México, campus Veracruz, compartió con la audiencia de XEU Noticias durante el Seminario Microbiota, Nutrición y Salud: Conexiones clave desde el enfoque "One Health".

Este encuentro académico reunió a especialistas y expertos para hablar de un tema que cada vez cobra más relevancia en la medicina moderna: la microbiota intestinal y su relación directa con la salud humana, animal y ambiental. Tres dimensiones que, según esta perspectiva científica, no se pueden separar.

¿Qué es "One Health" y por qué debería importarte?

El concepto de One Health, que en español se traduce como "Una sola salud", tiene sus raíces en los años setenta y parte de una idea aparentemente sencilla pero profunda: la salud humana no puede entenderse de forma aislada. Para que las personas estén bien, también deben estarlo los animales y el medio ambiente que nos rodea.

"La idea principal del evento es reunir a especialistas, expertos en el tema de microbiota intestinal, nutrición, pero todo enfocado en el enfoque de One Health, de una sola salud. Esto es considerar que la salud no solo depende de la parte humana, sino también considerar la parte animal y la ambiental".

Carolina Peña Montes, investigadora del Instituto Tecnológico Nacional de México, campus Veracruz

Para ilustrar por qué este enfoque es necesario, Peña Montes recurrió a un ejemplo que todos vivimos en carne propia: la pandemia de COVID-19. El virus que paralizó al mundo fue una transmisión zoonótica, es decir, saltó de un animal a los humanos. Ese episodio global dejó en evidencia que ignorar la salud de otras especies y del entorno tiene consecuencias directas para nosotros.

"No puedes concebir la salud de los humanos si no está bien la salud de los animales y no está bien también la salud ambiental, porque si hay problemas con el medio ambiente, eso va a incidir en que se enferme el animal, y eso al final genera que haya un desequilibrio en todos los aspectos".

Carolina Peña Montes, investigadora del Instituto Tecnológico Nacional de México, campus Veracruz

Tú no estás solo: los microorganismos que viven contigo

Uno de los datos más sorprendentes que compartió la investigadora tiene que ver con la composición real de nuestro cuerpo. Cuando pensamos en nosotros mismos, asumimos que todo lo que hay dentro es humano. Pero la realidad es mucho más compleja y fascinante.

Cada órgano, cada rincón del cuerpo humano, cohabita con microorganismos. En esa comunidad microscópica conviven bacterias, hongos e incluso virus. Y aquí viene un punto clave que Peña Montes enfatizó: no todos son enemigos. Existen bacterias benéficas que son esenciales para que el organismo funcione bien, y bacterias patógenas que provocan enfermedades. La diferencia entre salud y enfermedad puede depender del equilibrio entre unas y otras.

La microbiota intestinal es, quizás, la más estudiada de todas. Pero no es la única. También existe microbiota en la piel, en los pulmones y en prácticamente cada órgano del cuerpo. Esta diversidad microbiana cumple funciones que el cuerpo humano, por sí solo, no podría realizar.

"Los microorganismos pueden hacer cosas, degradar compuestos, pueden degradar alimentos que nosotros no podríamos hacerlo si ellos no existieran. De alguna manera vivimos en una relación simbiótica. Nos necesitamos ambos y cohabitamos juntos".

Carolina Peña Montes, investigadora del Instituto Tecnológico Nacional de México, campus Veracruz

Lo que comes también los alimenta a ellos

Aquí es donde el seminario conecta dos mundos que generalmente se estudian por separado: la microbiota y la nutrición. La mayoría de las personas elige sus alimentos pensando en su propio cuerpo, en obtener energía, vitaminas o proteínas. Pero hay otro actor en esa ecuación que pocas veces se toma en cuenta: los millones de microorganismos que habitan el intestino y que también necesitan alimentarse.

Muchos de los compuestos que consumimos en nuestra dieta diaria sirven, en realidad, para nutrir a esa comunidad microbiana. A cambio, esos microorganismos secretan sustancias que benefician directamente nuestra salud. Es un intercambio silencioso pero constante que ocurre cada vez que nos sentamos a comer.

"Tenemos que tomar en cuenta que la microbiota intestinal también tiene que alimentarse, y muchos de los compuestos que nosotros consumimos en la dieta más bien sirven para alimentar a nuestros microorganismos, los cuales van a secretar sustancias que al final van a beneficiar nuestra salud".

Carolina Peña Montes, investigadora del Instituto Tecnológico Nacional de México, campus Veracruz

Este descubrimiento tiene implicaciones enormes para la forma en que entendemos la alimentación saludable. No basta con comer bien para nutrir tus células humanas; también hay que considerar qué estás dándole a los microorganismos que trabajan contigo.

Un campo científico que apenas comienza a explotar

El Seminario Microbiota, Nutrición y Salud realizado en Veracruz es una muestra de que este campo de investigación está en plena expansión. La combinación del estudio de la microbiota con el enfoque One Health abre una perspectiva integral que podría transformar la medicina preventiva, la nutrición clínica y las políticas de salud pública.

Entre los temas que abarca este enfoque integrado destacan varios aspectos que vale la pena conocer:

  • La relación entre el desequilibrio de la microbiota intestinal y enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2 y los trastornos del sistema inmunológico.
  • El papel de la dieta rica en fibra y alimentos fermentados para fortalecer la comunidad bacteriana benéfica del intestino.
  • La conexión entre la microbiota de los animales, el uso de antibióticos en ganadería y el desarrollo de resistencias bacterianas que afectan a los humanos.
  • El impacto del deterioro ambiental sobre los ecosistemas microbianos que sostienen la salud de especies animales y humanas.

Lo que Veracruz está presenciando en estos foros académicos no es solo ciencia de laboratorio. Es la construcción de un nuevo lenguaje para hablar de salud, uno en el que tú, los animales, los microorganismos y el planeta forman parte de la misma conversación.

da clic