Las fuentes y estatuas perdidas que Veracruz aún recuerda (Fotos)

Imagen Las fuentes y estatuas perdidas que Veracruz aún recuerda (Fotos)

Por: Beatriz Olivia Pérez
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Del hierro inglés del siglo XIX a los niños de bronce: el patrimonio urbano que desapareció de las calles del puerto

Hay ciudades que se cuentan a través de sus monumentos. Veracruz es una de ellas. Y aunque el malecón, los portales y el zócalo siguen siendo los mismos de siempre, hay piezas que ya no están: fuentes, esculturas y kioscos que formaron parte del paisaje cotidiano de generaciones de porteños y que hoy solo sobreviven en fotografías amarillentas, en la memoria de los abuelos y en las conversaciones de quienes no pueden evitar preguntarse qué fue de ellas. Este es un recorrido por ese Veracruz que ya no se puede ver, pero que todavía se siente. 

 

La Fuente de las Sirenas: un tesoro de hierro inglés en plena Plaza de Armas 

Pocas piezas urbanas tuvieron una historia tan larga —y tan accidentada— como la Fuente de las Sirenas. Fabricada en Inglaterra por la reconocida compañía Coalbrookdale, llegó a Veracruz en 1867 y fue instalada en la Plaza de la Constitución, justo frente al Palacio Municipal. Era completamente de hierro fundido, una rareza para su época en México, y su presencia en el corazón del puerto no pasaba desapercibida. 

Para la década de 1890 fue trasladada a la antigua Alameda, donde continuó siendo parte del paisaje urbano durante varios años. Sin embargo, en 1915, las obras para convertir ese espacio en el Parque Coronel Manuel Gutiérrez Zamora —durante el gobierno de Venustiano Carranza en la ciudad— terminaron por sacarla de circulación definitivamente. Una fotografía tomada a finales del siglo XIX, desde la actual Avenida Independencia hacia la Calle Miguel Lerdo, la muestra en todo su esplendor, con los entonces llamados Portal de las Flores al fondo entre los árboles. En 2026, esa imagen fue restaurada y mejorada con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de esta pieza patrimonial.

Los Flamingos de la Díaz Mirón: arte abstracto en el camellón

Sobre el camellón de la Avenida Salvador Díaz Mirón, entre las calles Altamirano y Juan Enríquez, vivió durante años una fuente que los veracruzanos bautizaron popularmente como la Fuente de los Flamingos. Fue inaugurada en 1969 y su autor fue el escultor Eusebio Escobedo, quien la concibió originalmente como una composición de figuras abstractas marinas con flamingos como elemento visual destacado. Con el paso del tiempo, las esculturas fueron sustituidas por otras piezas de temática marina, aunque el cariño popular por el nombre original nunca cambió.  En 2026, esa imagen fue restaurada y mejorada con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de esta pieza patrimonial.

 

La Fuente Danzarina: luces y agua junto a la Torre Pemex

Quienes crecieron en Veracruz en las últimas décadas del siglo XX seguramente recuerdan la Fuente Danzarina, esa fuente interactiva de chorros dinámicos y luces multicolor que se ubicaba en la zona del malecón, junto a la Torre Pemex. Era uno de esos atractivos que hacían del paseo costero una experiencia distinta, especialmente de noche, cuando el espectáculo de agua e iluminación reunía a familias enteras.

Remodelaciones posteriores en la zona conmemorativa terminaron por retirarla o modificarla. Lo que sí permanece al pie de esa histórica torre de 13 pisos son dos obras del artista Francisco Zúñiga: la escultura La Riqueza del Mar y el bajorrelieve La Cosecha, piezas patrimoniales que siguen siendo testimonio de la identidad porteña. Las fotografías que documentan la fuente danzarina fueron tomadas entre 2010 y 2012 por un autor desconocido. 

En 2026, esa imagen fue restaurada y mejorada con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de esta pieza. 

Los Niños Miones: los niños pescadores de bronce que el pueblo adoptó 

Tal vez ninguna obra urbana en Veracruz tuvo un apodo tan entrañable como esta. La Fuente de los Niños Pescadores, oficialmente inaugurada el 20 de mayo de 1969 durante la presidencia municipal de Mario Vargas Saldaña —en el trienio 1967-1970—, fue rápidamente rebautizada por la gente como los niños miones, con ese humor afectuoso tan característico del puerto. 

La obra, firmada por el escultor Augusto Escobedo (1914-1995), representaba a cuatro niños de bronce sobre un conjunto de sillares colocados de forma irregular: 

  • Tres de los niños aparecen en posición de pesca, como asomados al agua. 
  • El cuarto escala el muro con un pez en la mano.

La fuente se ubicó en la intersección de la Avenida Salvador Díaz Mirón con Marcelino Tuero Molina, a pasos de la Central Camionera, el Auditorio Benito Juárez y el Parque Infantil Cri Cri. Era, para muchos visitantes, la primera imagen artística que encontraban al llegar al puerto. Hoy, parte de ella, se encuentra bajo resguardo de las autoridades municipales, luego de haber sido reubicada en la Avenida Allende Norte, junto al Sardinero, donde sufrió actos de vandalismo.

En 2026, esa imagen fue restaurada y mejorada con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de esta pieza. 

El Kiosco La Atlántida: sodas frente al mar mientras el puerto despertaba

Antes de que el malecón fuera lo que es hoy, frente al mar se levantaba el Kiosco La Atlántida, construido en 1918 y convertido casi de inmediato en uno de los puntos de encuentro más queridos de la ciudad. Era una fuente de sodas donde las familias pasaban la tarde, especialmente los domingos, y también cuando llegaban los barcos al puerto: mientras los viajeros esperaban pasar por los trámites de sanidad y aduana, los veracruzanos se instalaban en La Atlántida a ver y a ser vistos.

El tiempo y los huracanes fueron deteriorando su estructura poco a poco hasta que, en algún momento de la década de 1930, el kiosco desapareció del paisaje costero. Hoy solo queda en fotografías y en el recuerdo de quienes escucharon hablar de él a sus mayores.

En 2026, esa imagen fue restaurada y mejorada con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de esta pieza. 

La Fuente de las Gaviotas: el Parque Zamora antes del kiosco

Para los que conocieron el Parque Zamora en los años 70, el espacio donde hoy está el kiosco era diferente: ahí se encontraba la Fuente de las Gaviotas, una pieza con un tubo central del que se desprendían siete figuras de gaviotas dispuestas en círculo, con chorros de agua e iluminación nocturna que la convertían, según quienes la recuerdan, en un espectáculo visual para toda la familia.

El investigador Ricardo Cañas ha documentado su historia con detalle:

"Tenía un tubo central en el cual se desprendían 7 gaviotas, era un círculo, con chorros de agua, tenía una iluminación que daba una imagen muy hermosa": Ricardo Cañas, investigador

La fuente fue retirada durante una remodelación del parque en los años 90. El motivo fue práctico: el parque se inundaba con frecuencia, y al elevar el nivel del piso para resolver el problema, la fuente quedó fuera del proyecto. En su lugar fue instalado el kiosco que permanece hasta hoy. Una decisión funcional que, sin embargo, borró una pieza más del patrimonio visual del puerto.

Estas fuentes y esculturas no eran simples adornos. Eran puntos de encuentro, referencias geográficas y, sobre todo, parte de la identidad colectiva de una ciudad que siempre ha sabido construir su historia también desde sus calles. Recuperar su memoria es, en cierta forma, seguir siendo Veracruz.

En 2026, esa imagen fue restaurada y mejorada con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de esta pieza. 

La icónica Fuente de los Jarochos

La icónica fuente de Los Jarochos, que durante varios años adornó la Plaza de la República en el puerto de Veracruz, fue localizada en un almacén perteneciente al Ayuntamiento de Veracruz, específicamente en la dirección de Espacios Públicos, luego de que estivo "desaparecida" varios años.
Paty Huesca, regidora décima con la comisión de Ornato, Parques, Jardines y Alumbrado Público del municipio, señaló que las autoridades ya trabajan en definir el nuevo hogar de esta emblemática obra.
La fuente de Los Jarochos es un conjunto conformado por varias figuras que retratan la esencia del puerto de Veracruz y su gente. Cada elemento tiene un significado:

  • Un pescador, figura central que evoca la tradición marinera y el trabajo del hombre jarocho.
  • Un niño tomado de la mano de su madre, representando los lazos familiares y la vida cotidiana del puerto.
  • En la parte superior, una pareja de jarochos ataviada con los trajes típicos de la región, símbolo del orgullo cultural veracruzano.

La estatua fue retirada en la administración municipal 2014–2017 y resguardada en una bodega.

 

Fotos: Las imágenes fueron restauradas este 2026 y mejoradas con inteligencia artificial para recordar la época de esplendor de cada obra. 

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