¿La inteligencia artificial podría provocar una crisis económica?; Esto advierte especialista

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Las inversiones millonarias en inteligencia artificial, el endeudamiento de las empresas tecnológicas y la falta de ganancias suficientes podrían representar un riesgo para la economía mundial, señaló Esteban Román, especialista en geopolítica, en entrevista para XEU Noticias.

Durante la conversación, el especialista explicó que existe preocupación entre algunos analistas por una posible burbuja financiera de la inteligencia artificial, debido a que las expectativas de crecimiento y rentabilidad de esta tecnología podrían no corresponder con los ingresos que actualmente generan las empresas del sector.

¿Por qué se habla de una burbuja de inteligencia artificial?

Esteban Román señaló que una burbuja ocurre cuando se realizan inversiones muy elevadas en una tecnología o industria, bajo la expectativa de que en el futuro generará ganancias importantes, aunque estas todavía no estén garantizadas.

"Se ha mencionado que hay una burbuja, es decir, la inversión de miles de millones de dólares en una tecnología, en este caso la inteligencia artificial, que todavía no obtiene las ganancias suficientes que justifiquen esa inversión".

El especialista explicó que los inversionistas esperan que, eventualmente, la inteligencia artificial se convierta en una herramienta de uso masivo y que las personas destinen una parte importante de sus ingresos a estos servicios, como sucede actualmente con los teléfonos celulares y el internet.

Sin embargo, consideró que todavía no existe una proyección realista que permita asegurar que una proporción tan amplia de la población mundial utilizará estos servicios o estará dispuesta a pagar cantidades elevadas por ellos.

Empresas de IA recurren a inversiones y deuda

Román explicó que compañías como OpenAI, creadora de ChatGPT, y Anthropic, responsable de Claude, requieren grandes cantidades de recursos para desarrollar centros de datos, adquirir infraestructura tecnológica y contratar personal especializado.

De acuerdo con el especialista, buena parte de los servicios de inteligencia artificial implica costos elevados de operación, debido al consumo de electricidad y al procesamiento de datos que requieren los chips utilizados para generar respuestas.

"Cada pregunta que hacemos consume muchísima electricidad y muchísimo procesamiento de datos con chips además que son bastante caros".

En este contexto, señaló que las empresas del sector reciben financiamiento de inversionistas, gobiernos, fondos de inversión y fondos de pensiones, quienes apuestan por obtener ganancias en el futuro.

No obstante, aclaró que esos beneficios todavía representan una expectativa y no un resultado garantizado.

¿Qué pasaría si las inversiones en IA no generan ganancias?

El especialista advirtió que uno de los posibles escenarios sería una caída en el valor de las acciones de empresas vinculadas con la inteligencia artificial, especialmente en Estados Unidos, donde se concentra una parte importante de las inversiones del sector.

Explicó que, si los inversionistas pierden la confianza en la capacidad de estas compañías para generar ganancias, podría producirse una disminución significativa en el valor de sus acciones.

Román señaló que esto podría afectar a otros sectores de la economía, incluidos los fondos de pensiones, debido a que parte de los recursos administrados por las Afores se invierte en instrumentos financieros vinculados con los mercados de valores.

"Lo que sí es mucho más real es el riesgo de que todas estas inversiones en inteligencia artificial no reditúen económicamente y entonces se pierda un enorme valor que genere un efecto dominó en el resto de la economía".

Sin embargo, enfatizó que se trata de un escenario posible y no de una crisis económica que necesariamente vaya a ocurrir.

El antecedente de la burbuja de las empresas de internet

Esteban Román recordó que la historia económica registra otros periodos en los que se realizaron inversiones millonarias en tecnologías que prometían grandes ganancias, pero cuyos resultados tardaron más tiempo del esperado.

Como ejemplo, mencionó la burbuja de las empresas punto com, registrada principalmente a finales de la década de 1990 y principios de los años 2000.

Explicó que compañías como AltaVista y Yahoo formaron parte del entusiasmo generado por el crecimiento de internet. Aunque esta tecnología terminó transformando la economía mundial, las expectativas de los inversionistas no se cumplieron de inmediato y el desplome de numerosas empresas provocó pérdidas financieras.

También hizo referencia a las inversiones históricas en ferrocarriles, al señalar que el desarrollo de esta infraestructura fue un proceso de largo plazo y no generó necesariamente los rendimientos inmediatos que esperaban algunos inversionistas.

"El problema de la inteligencia artificial es que ese retorno no es seguro y también que ocurra ese retorno de la inversión en un periodo corto de tiempo es aún más inseguro".

¿Las suscripciones y la publicidad podrían resolver el problema?

Al ser cuestionado sobre si los ingresos por suscripciones y publicidad podrían ayudar a las empresas de inteligencia artificial, el especialista reconoció que estas fuentes de ingresos son importantes, aunque consideró que los costos de operación siguen representando un desafío.

Román mencionó estimaciones de algunos especialistas, según las cuales, bajo determinadas condiciones de costos y deuda, sería necesario que una proporción muy elevada de la población mundial pagara suscripciones de aproximadamente 800 dólares mensuales para que las empresas pudieran cubrir sus obligaciones financieras y alcanzar ganancias suficientes.

El entrevistado aclaró que esta cifra corresponde a un escenario hipotético y que no representa una tarifa real de ChatGPT ni una proyección confirmada de la industria.

También señaló que sería difícil que una proporción tan amplia de la población destinara una cantidad de ese nivel a un servicio de inteligencia artificial, especialmente en países donde los ingresos promedio son menores.

El riesgo económico frente al temor por la tecnología

Finalmente, Esteban Román consideró que, mientras algunos debates se concentran en la posibilidad de que la inteligencia artificial represente una amenaza para la humanidad, existe otro riesgo que considera más tangible: que las inversiones realizadas en esta tecnología no produzcan los rendimientos esperados.

"No estoy diciendo que esto sea 100% seguro, es una posibilidad, pero sí se ve muy complicado considerando ese enorme costo que haya ganancias".

El especialista concluyó que, para que las empresas recuperen las grandes inversiones realizadas, tendría que producirse un crecimiento importante en el uso de la tecnología, una reducción considerable de sus costos o un modelo de negocio que permita generar mayores ingresos.

Editor: Alberto Álvarez Sánchez
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