Los elefantes asiáticos demostraron una notable capacidad para controlar sus impulsos y adaptarse a situaciones inesperadas durante un experimento de psicología realizado en Tailandia, en una investigación que utilizó una prueba clásica para evaluar el control inhibitorio.
El estudio fue encabezado por los psicólogos Sydney Hope y Joshua Plotnik, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, en colaboración con investigadores de la Fundación Triángulo Dorado para Elefantes Asiáticos. Los resultados fueron publicados en la revista científica PLOS One.
Para la investigación fueron evaluados 16 elefantes asiáticos, con edades de entre 4 y 60 años, mediante el denominado paradigma del desvío, una prueba diseñada para determinar si un animal puede inhibir una respuesta impulsiva y buscar una estrategia alternativa para conseguir una recompensa.
Durante el experimento, los elefantes podían ver y oler una fruta colocada dentro de una caja transparente, pero no podían alcanzarla directamente.
Los animales habían sido previamente entrenados para obtener comida de una caja negra, aprendiendo a rodear una barrera y utilizar una abertura ubicada en uno de sus lados para tomar la recompensa con la trompa.
Posteriormente, los investigadores colocaron la fruta dentro de una caja de material transparente. Aunque los elefantes podían observar claramente el alimento, tenían que evitar el impulso de intentar alcanzarlo directamente y repetir la estrategia que habían aprendido durante la etapa de entrenamiento.
Los investigadores registraron en video cada intento y analizaron aspectos como el tiempo que tardaban los animales en acercarse a la caja, localizar la abertura y obtener la comida.
De acuerdo con los resultados, los elefantes continuaron rodeando rápidamente la caja transparente para llegar hasta la abertura, sin mostrar un aumento importante en el tiempo necesario para ingresar.
Los investigadores consideran que este comportamiento podría ser evidencia de un fuerte control inhibitorio, aunque también plantean otra posibilidad: que la superficie transparente simplemente no haya generado en los animales un impulso suficientemente intenso para intentar atravesarla directamente.
Una vez que introducían la trompa en la caja, los elefantes pasaban más tiempo explorando el interior, lo que los científicos interpretaron como una posible respuesta de curiosidad ante el material transparente.
Los investigadores realizaron posteriormente una modificación al experimento: giraron la caja para cambiar de posición la abertura por la que los elefantes estaban acostumbrados a obtener la comida.
Este cambio provocó que los animales tardaran más en encontrar el acceso al alimento, aunque finalmente lograron localizarlo.
Según los autores, este comportamiento constituye un "patrón de error característico", debido a que el cambio en la orientación de la caja provocó una respuesta inicial que retrasó la obtención de la recompensa.
Para los investigadores, este resultado respalda la utilidad de la prueba para estudiar el control inhibitorio en estos animales.
Otro de los hallazgos fue que los elefantes de mayor edad presentaron mayores dificultades para adaptarse a los cambios introducidos durante las pruebas.
Los investigadores señalan que este comportamiento podría estar relacionado con cambios en la función cognitiva asociados con el envejecimiento, aunque advierten que se necesitan más estudios para determinarlo con precisión.
La investigación no pretende establecer de manera definitiva que los elefantes sean más inteligentes que otras especies. Sin embargo, los resultados aportan información sobre sus capacidades cognitivas y sobre la manera en que pueden controlar respuestas impulsivas ante situaciones nuevas.
El control inhibitorio es una capacidad relacionada con la posibilidad de detener o modificar una respuesta automática para alcanzar un objetivo mediante una estrategia diferente. Esta habilidad ha sido estudiada en distintas especies y se ha relacionado con comportamientos sociales complejos.
Los autores concluyeron que las evidencias de un fuerte control inhibitorio encontradas en los elefantes asiáticos son consistentes con investigaciones que han encontrado una relación entre el tamaño del cerebro y esta capacidad en diferentes grupos de animales.
El estudio fue publicado en la revista científica PLOS One.
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