El Gobierno federal destinará 65.6 millones de pesos para realizar una inspección integral y una certificación internacional de la Línea Z del Tren Interoceánico, que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz, Oaxaca, luego del descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre de 2025 que dejó un saldo de 14 personas fallecidas.
De acuerdo con información oficial, el monto contempla dos contratos. El primero corresponde a una inspección visual de los 313.6 kilómetros de vía férrea entre Coatzacoalcos y Salina Cruz, adjudicada de manera directa a la empresa Dozzer Construcción y Asesoría por 44.6 millones de pesos.
El segundo contrato fue asignado a la firma alemana TUV Rheinland para realizar una certificación internacional de la línea ferroviaria, con un costo de 21 millones de pesos. Esta revisión fue ordenada por la presidenta Claudia Sheinbaum tras el accidente registrado a finales del año pasado.
La inversión destinada a estas acciones supera en más de cuatro veces los ingresos anuales obtenidos por la venta de boletos de pasajeros en la Línea Z, que durante 2025 ascendieron a 15.1 millones de pesos, según datos reportados por el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT), organismo encargado de la operación del sistema ferroviario.
La Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado justificó la contratación de la inspección física al señalar que los recorridos deben realizarse de manera presencial y a pie para identificar las condiciones físico-mecánicas de la infraestructura, así como documentar el estado actual de los componentes, sistemas y subsistemas de la vía.
Las revisiones se realizan pese a que la Fiscalía General de la República determinó de manera oficial que el descarrilamiento ocurrido en diciembre fue consecuencia de una falla humana. De acuerdo con las investigaciones, el maquinista tomó una curva a exceso de velocidad, por lo que el accidente no habría sido provocado por defectos en las vías ferroviarias.
Desde 2019, el Gobierno federal ha invertido 18 mil 463 millones de pesos en la rehabilitación de la Línea Z, considerada uno de los proyectos estratégicos del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Los trabajos han incluido mejoras en la infraestructura ferroviaria, corrección de curvas y pendientes, así como la modernización de diversos tramos para fortalecer la conectividad entre los océanos Pacífico y Atlántico.
Las autoridades sostienen que las nuevas inspecciones y certificaciones permitirán reforzar la seguridad operativa del sistema y garantizar condiciones adecuadas para el transporte de pasajeros y carga en una de las rutas ferroviarias más importantes del sur-sureste del país.