El Mundial de Fútbol, que este año se celebra en México, Estados Unidos y Canadá, eleva el riesgo de que incremente el lavado de dinero en México, derivado del aumento en las transacciones y flujos financieros, según advirtió este martes la especialista Alondra de la Garza, socia de prevención de lavado de dinero en la firma financiera Salles Sainz Grant Thornton.
La especialista señaló que dado que la Copa del Mundo traerá un aumento en la actividad económica, también provocará un aumento "significativo" en los flujos financieros, operaciones con dinero en efectivo y transacciones transfronterizas, condiciones "que históricamente elevan el riesgo de lavado de dinero".
"Los operadores financieros del crimen organizado pueden utilizar estos eventos como mecanismos para integrar, mover y disfrazar fondos criminales y hacerlos parecer lícitos", expuso De la Garza, en un comunicado.
El lavado de dinero representa entre el 2 % y el 5 % del PIB mundial, equivalente a hasta 2 billones de dólares anuales, apuntó la experta, al recordar que "los eventos deportivos de gran escala son considerados escenarios de riesgo por la concentración acelerada de recursos".
En México, indicó, a un 56 % de las empresas les preocupa la incertidumbre económica, sumado a que la rentabilidad esperada cayó a un 55 %, según datos del reporte global de negocios (IBR, en inglés), de Salles Sainz Grant Thornton.
Estos factores, avisó De la Garza, "pueden debilitar los controles internos si no se refuerzan oportunamente", lo que puede generar "un entorno de mayor vulnerabilidad frente a la posible ejecución de operaciones con recursos de procedencia ilícita".
Otro dato relevante, señaló la especialista, es que la percepción del riesgo en materia de ciberseguridad alcanzó un 40 % entre el sector empresarial del país, lo que -según la firma- refuerza la necesidad de implementar controles más robustos en industrias vinculadas al deporte, el turismo y el entretenimiento.
"Si consideramos que el cibercrimen es el delito de mayor crecimiento a nivel global y lo asociamos con el incremento en el volumen transaccional y la derrama económica que generará la Copa Mundial, se configura un escenario de riesgo particularmente elevado", destacó De la Garza.
Ante ello, enfatizó la importancia de que exista una coordinación entre autoridades financieras, entidades reguladas y sectores expuestos, lo que "será clave para evitar que la derrama económica del Mundial se convierta en un pasivo reputacional o regulatorio para el país".
"Eventos como el Mundial de Fútbol 2026 multiplican la velocidad del dinero y la complejidad de las operaciones. Para las empresas y las autoridades, el reto no es solo cumplir, sino anticipar esquemas de riesgo que suelen aparecer cuando hay urgencia operativa y alta exposición financiera", zanjó la experta.
El partido inaugural del Mundial tendrá lugar el 11 de junio en el Estadio Azteca de la capital mexicana. EFE