El gobierno del presidente Donald Trump considera que algunas zonas de México y Centroamérica registran niveles de criminalidad inferiores a los de varias ciudades de Estados Unidos, de acuerdo con informes internos utilizados para evaluar solicitudes de asilo.
Los documentos incluyen evaluaciones sobre México, Honduras, Guatemala y El Salvador, en las que se comparan los índices de criminalidad de determinadas zonas de esos países con los de ciudades estadounidenses como Baltimore, Houston y Memphis. Según los reportes, algunas de las áreas analizadas presentan niveles inferiores a los registrados en esas localidades de Estados Unidos.
Esta información contrasta con las advertencias de viaje que el gobierno estadounidense emite para sus ciudadanos sobre los riesgos de seguridad en distintas regiones de México y Centroamérica.
Los informes fueron enviados al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), organismo encargado de tramitar las solicitudes de asilo. Las evaluaciones podrían influir en el análisis de las peticiones de protección presentadas por ciudadanos de los países incluidos.
Los documentos sostienen que algunas personas que han sufrido extorsión, abusos u otras formas de violencia podrían trasladarse a otras zonas de sus países de origen para ponerse a salvo.
Este planteamiento puede ser relevante en la evaluación de las solicitudes de asilo, ya que la posibilidad de reubicarse dentro del propio país puede influir en la determinación de si una persona necesita protección internacional en Estados Unidos.
La revelación se produce en medio de las restricciones impulsadas por la administración Trump al sistema migratorio y al acceso al asilo desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025.
Entre las medidas adoptadas al inicio de su segundo mandato estuvo la cancelación de citas pendientes y el fin de la aplicación CBP One, que permitía a migrantes sin visa gestionar una cita para presentarse en determinados cruces fronterizos y solicitar su ingreso a Estados Unidos.
Durante junio, los jueces migratorios estadounidenses rechazaron el 94.1 por ciento de las solicitudes de asilo, de acuerdo con datos del centro independiente de análisis TRAC.
En ese periodo, 771 personas obtuvieron protección mediante este mecanismo, una cifra inferior a la registrada tres años antes, según el mismo centro de análisis.
TRAC también documentó que 279 jueces migratorios fueron despedidos o renunciaron durante los años fiscales 2025 y 2026, equivalente al 38 por ciento de la plantilla que había al cierre de 2024.
Además, una norma vigente desde julio permite que algunos solicitantes sean remitidos directamente a tribunales migratorios para enfrentar procedimientos de deportación, sin pasar previamente por una entrevista con un funcionario de asilo.
En septiembre, una coalición de 21 fiscales generales estatales cuestionó esa medida. Según un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional estima que alrededor de 130 mil solicitantes podrían ser enviados cada año a los tribunales sin esa entrevista previa.
Los informes sobre los niveles de criminalidad en México y Centroamérica podrían convertirse en un elemento relevante para el análisis de solicitudes de protección en Estados Unidos, en un contexto de mayores restricciones migratorias y cambios en los procedimientos de asilo.
Con información de CNN Y EFE