¿La niebla nocturna es señal de buen tiempo al día siguiente? El meteorólogo de la Secretaría de Protección Civil de Veracruz José Llanos Arias informa que después de una noche con mucha niebla suele amanecer despejado en las montañas de Veracruz, regularmente.
Y es que destaca que cuando la niebla está muy densa en Xalapa, seguramente al otro día amanece despejado porque según la meteorología, que "esta observación popular tiene una base científica sólida, aunque no siempre se cumple".
El meteorólogo explicó por qué se forma la niebla por la noche y dijo que es debido a que "el suelo se enfría rápidamente, sobre todo cuando hay poco viento y el cielo está relativamente despejado. El aire húmedo que ha dejado un frente frío o que llega desde el Golfo de México, asciende por las montañas y, al enfriarse cerca de la superficie, alcanza el punto de rocío. Cuando esto ocurre, el vapor de agua se condensa en diminutas gotas o partículas húmedas suspendidas en el aire cerca de la superficie: eso es precisamente la niebla".
Informó que este tipo de niebla aparece principalmente cuando la humedad es alta, no hay frentes fríos, ni tormentas cercanas y predomina un sistema de alta presión o zona donde el aire pesa más, ocasionando que el aire descienda, dificultando la formación de nubes de gran espesor.
José Llanos destacó que la niebla nocturna es característica de una atmósfera “estable”, es decir, "con poco movimiento vertical del aire, el cielo suele estar despejado o con pocas nubes y probabilidad baja de lluvia".
"Al amanecer la radiación solar comienza a calentar el suelo. El suelo calienta al aire de abajo, ese aire más caliente comienza a moverse y mezclarse con el aire de arriba que, es más caliente, ocasionando que las gotitas se evaporen, así la niebla se va disipando. En meteorología, a este proceso se le conoce como ruptura de la inversión térmica", especificó.
Una vez que la niebla desaparece, explicó, "suele quedar una atmósfera más seca en las capas bajas y sin los mecanismos necesarios para formar nubes, por lo que el cielo tiende a despejarse durante el día. Por eso, en muchas ocasiones, una noche con niebla densa puede ser una señal de buen tiempo al día siguiente".
Pero reiteró que "esta regla no siempre se cumple. Aunque es frecuente, esta 'regla' no siempre funciona. Hay situaciones en las que otros factores meteorológicos pueden cambiar las condiciones previstas".
Señala que estos factores pueden ser la presencia de frentes fríos, que aumentan la nubosidad, favorecen lluvias y se asocian con el establecimiento de viento fuerte; cambios de masa de aire, que hacen la persistencia niebla; exceso de humedad en un gran espesor de la atmósfera, típico de la temporada de lluvias, donde, aunque la niebla desaparezca, el cielo permanece nublado; así como el movimiento vertical de la atmósfera (inestabilidad atmosférica, cuando el calor y la humedad favorecen la formación de nubes de tormenta por la tarde".
En las montañas de Veracruz, mencionó que la niebla nocturna suele ser una buena señal de cielos despejados al día siguiente, siempre que no haya frentes fríos, exceso de humedad o condiciones de inestabilidad: "La experiencia popular acierta muchas veces, y la ciencia nos ayuda a entender por qué, y también por qué, a veces, no se cumple", reiteró.