De prisión a museo, San Juan de Ulúa llegó a ser considerado "Una puerta del infierno"

Imagen De prisión a museo, San Juan de Ulúa llegó a ser considerado

Por: Anabel Vela

La fortaleza de San Juan de Ulúa situada al frente del Puerto de Veracruz ha sido testigo de una serie de acontecimientos, ya que a lo largo de la historia ha tenido varias funciones, fue prisión, arsenal nacional, sede de oficinas de la Marina, aduana, en 1915  Venustiano Carranza  uso el lugar como sede de su gobierno por algunos días y actualmente es un museo a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

San Juan de Ulúa es uno de los lugares más emblemáticos de la Ciudad, la construcción fue planeada  por los españoles y su origen está ligado a la fundación de la Villa Rica de la Vera Cruz, la fortaleza está construida con piedra muca o mucara, que es un coral, ya que en el momento de la construcción no había piedra cercana, según refiere la directora del Museo, Sara Sanz.

El secretario general de la Asociación de Guías de Turistas del Estado, Guillermo Macías Lagunes relata que San Juan de Ulúa tiene vida y existencia a partir de la llegada del primer explorador europeo que fue Juan de Grijalva un 24 de junio de 1518.

"San Juan de Ulúa es en honor a Juan de Grijalva, 24 de junio, Día de San Juan el Bautista en que llegó Juan de Grijalva a estas tierras y en honor a su santo patrono y el llegar a este islote que le concede el derecho de bautizarla con el nombre de San Juan", afirmó.

Macías Lagunes detalla que es hasta 1535 cuando llega Don Antonio de Mendoza, el primer Virrey de la Nueva España, que manda a construir lo que es conocido después como el Muro de las Argollas, de ahí empieza a crecer San Juan de Ulúa y se lleva entre 172 y 180 años de construcción, “San Juan de Ulúa nació del mar, se construye con el coral que abunda en los alrededores de los arrecifes de la Gallega y la Galleguilla".

Añadió que la fortaleza sufrió dos ataques históricos en ese periodo, uno en 1568 cuando los Ingleses se alojaron en ahí y fue defendida por España, después en mayo de 1683 Lorenzo Jácome ataca con más de mil 200 hombres y se lleva un tesoro calculado en más de 4 millones de pesos oro de la época.

Durante el gobierno de Porfirio Díaz, después de 1884 se convierte en una de las diez prisiones más terribles del mundo, ya que se practicaban acciones de tortura jamás imaginadas, en aquellos tiempos llegaron a considerar a San Juan de Ulúa como "Una puerta del infierno", refiere el antropólogo, Guillermo Macías, ya que entre sus paredes se escribieron las peores historias.

En ese tiempo fueron dos son los personajes que destacaron, ya que los relatos sobrepasan la realidad, uno es Jesús Arriaga “Chucho El Roto”, quien se hizo famoso por su vida,  y por otro lado se encuentra la Mulata de Córdoba, que es una leyenda en la que se decía que  una hechicera que fue prisionera  escapó de la fortaleza al dibujar un barco en la pared.

Sara Sanz, directora del lugar, relata que las personas que estuvieron prisioneras en el lugar vivían en un espacio reducido, sin baño y en aquella época las enfermedades asolaban a Veracruz, “Era un lugar bastante difícil para sobrevivir, más que nada por las condiciones de las enfermedades y por las condiciones climatológicas”.

Aunque en 1825 San Juan de Ulúa pasó a manos de México, de 1838 a 1839 lo tuvo en su poder Francia, de 1847 a 1848 Estados Unidos, de 1864 a 1867 otra vez Francia y del 21 de abril de 1914 a noviembre pasa de nuevo a estar en poder de EU, ya de 1916 al 1957 la fortaleza fue arsenal nacional.

Fue en 1962 cuando la fortaleza se entrega al INAH y desde 1966 se estableció como museo, señala Sara Sanz; ya con los proyectos del 2010 al 2014 se abrió un nuevo museo de sitio en la Casa del Gobernador, donde los visitantes pueden observar en la planta baja exposiciones itinerantes (Al momento se encuentra  la colección de antiguas culturas del Golfo), mientras en la planta alta está la sala de la historia, donde se observan piezas históricas.

En la actualidad este lugar es uno de los más visitados por los turistas, según lo detallado  por la directora  Sara Sanz, reciben alrededor de 260 mil personas al año, tanto de visitantes nacionales como extranjeros.  

Se encuentra abierto  de martes a domingo de 9 am a 4:30 pm, los domingos el acceso el libre, entre semana la entrada general cuesta 55 pesos y es gratis para niños menores de 13 años de edad, estudiantes, pensionados y los que cuentan con la credencial del  INAPAM.

 

 

 

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