El banco Santander concretó el cierre definitivo de una de sus sucursales ubicada en el Centro Histórico de la ciudad de Veracruz, luego de varios años de brindar atención a clientes en esta zona. El inmueble ya se encuentra fuera de operaciones y con el acceso cerrado.
La sucursal se localizaba sobre la avenida 5 de Mayo, entre las calles Mariano Arista y Esteban Morales, donde los cuentahabientes acudían para realizar diversas operaciones bancarias, tanto en ventanilla como a través de cajeros automáticos.
A mediados de septiembre, en la fachada principal del establecimiento fue colocada una lona con los colores y logotipos de la institución financiera para informar a los usuarios sobre el próximo cierre de las instalaciones.
El aviso indicaba que los servicios y operaciones serían trasladados a otra sucursal, ubicada en avenida Benito Juárez número 112, en la zona Centro de Veracruz, identificada como la sucursal 4905 Juárez.
Personal del banco consultado en ese momento señaló que el cierre sería definitivo a finales de septiembre, como finalmente ocurrió. Sin embargo, los trabajadores indicaron desconocer las razones por las que la institución tomó esta decisión.
De acuerdo con la información proporcionada, los empleados que laboraban en esta oficina serían reubicados en otras sucursales de Santander que operan en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
¿A dónde pueden acudir los clientes?
Tras el cierre, los usuarios que habitualmente realizaban sus operaciones en esta sucursal deberán acudir a otras oficinas que continúan en funcionamiento. Entre las alternativas se encuentran la ubicada en la esquina de las calles Independencia y Juárez, también en el Centro Histórico, así como la situada sobre la avenida Díaz Mirón, a la altura de Altamirano.
Hasta antes de su cierre, el inmueble contaba con cinco cajeros automáticos y tres cajas en el interior, donde los clientes recibían atención personalizada para realizar sus movimientos bancarios.
Según la información preliminar proporcionada por personal de la institución, el inmueble sería desmantelado en su totalidad, por lo que también los cajeros automáticos fueron retirados.
Los usuarios dejaron de contar con este punto para realizar operaciones en cajeros automáticos durante las 24 horas, lo que obliga a quienes utilizaban estos equipos a buscar otras alternativas en el primer cuadro de la ciudad.
Actualmente, el acceso a la antigua sucursal permanece sellado y el establecimiento se encuentra sin actividad. Hasta el momento, no se ha informado qué destino tendrá el inmueble ni si posteriormente será ocupado por otro negocio.