En el marco del Congreso de Bomberos realizado en Veracruz, el instructor de la Asociación Mexicana de Jefes de Bomberos, Alberto Hernández, advirtió que a nivel nacional existe una marcada disparidad entre los cuerpos de bomberos, principalmente en materia de capacitación, entrenamiento y equipamiento.
Explicó que mientras algunos cuerpos, particularmente en zonas cercanas a la frontera con Estados Unidos, cuentan con mayores recursos, existen municipios pequeños donde los bomberos deben atender emergencias con equipo limitado.
Señaló que en algunos casos se utilizan tanques de agua de aproximadamente mil litros y bombas de achique para suplir la falta de unidades especializadas, aunque aclaró que estos equipos no pueden realizar las mismas funciones que una bomba de un camión de bomberos.
En el caso de Veracruz, Hernández indicó que existen alrededor de 30 cuerpos de bomberos y reconoció que, al no existir una homologación estatal en cuanto a recursos y equipamiento, algunos cuentan con mayores capacidades que otros.
Sin embargo, destacó la disposición y preparación de los elementos veracruzanos, quienes, dijo, realizan su trabajo con los recursos que tienen.
Durante los congresos organizados por la Asociación Mexicana de Jefes de Bomberos en Veracruz, se ha reunido hasta 300 elementos para recibir capacitación y compartir conocimientos.
El instructor subrayó que la preparación debe responder a los riesgos específicos de cada municipio, ya que no son las mismas condiciones las que enfrenta el puerto de Veracruz que Xalapa u otras regiones del estado.
Entre los nuevos retos para los cuerpos de emergencia mencionó los incendios relacionados con baterías de litio, presentes actualmente en teléfonos celulares, scooters, vehículos eléctricos y otros dispositivos.
Explicó que cuando estas baterías entran en reacción y comienzan a incendiarse, resulta muy complicado controlarlas, por lo que los protocolos establecen medidas especiales, como colocar los equipos en cuarentena y, en determinados casos, recurrir a la inundación para evitar que el fuego se reactive.
El problema, advirtió, es que no todos los cuerpos de bomberos cuentan con albercas, espacios o infraestructura adecuada para realizar este tipo de procedimientos.
Por ello, destacó la necesidad de que los cuerpos de bomberos evolucionen al mismo ritmo que los nuevos riesgos tecnológicos y cuenten con capacitación, equipamiento e infraestructura acordes con las emergencias que pueden enfrentar en cada municipio.