Alrededor de ocho niñas y niños han sido atendidos por el DIF Municipal de Veracruz durante los primeros siete meses del año debido a situaciones relacionadas con abandono, maltrato o descuido por parte de sus familiares.
El director del DIF Municipal de Veracruz, Roberto Carlos Muñoz Joachín, informó que actualmente el organismo mantiene un promedio de 34 menores albergados, aunque esta cifra cambia constantemente debido a los ingresos y reintegraciones familiares.
Explicó que, durante la actual administración, alrededor de 20 niñas y niños han permanecido bajo vigilancia de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes por diferentes situaciones de vulnerabilidad.
Detalló que algunos casos están relacionados con menores que se encuentran descuidados por sus padres, que manifiestan estar siendo vulnerados o que incluso carecen de documentos como el acta de nacimiento.
Sin embargo, precisó que de los casos atendidos durante los primeros siete meses del año, aproximadamente ocho corresponden a situaciones similares de abandono o maltrato.
“Como en promedio, en estos siete meses, son como ocho niños en circunstancias similares”, señaló.
De estos casos, alrededor de seis menores ya fueron reintegrados con sus familias, aunque no necesariamente regresaron con sus padres.
El funcionario explicó que algunos fueron entregados a familiares cercanos, como abuelos o hermanos, de acuerdo con los estudios realizados por la Procuraduría.
¿Qué se analiza para regresar a un menor con su familia?
Roberto Carlos Muñoz Joachín explicó que antes de reintegrar a una niña o niño se debe garantizar que no continúe expuesto a una situación de vulnerabilidad.
“Primero que el niño no siga siendo vulnerado, no revictimizar al niño. Eso es bien importante porque si lo integramos a una familia y sabemos que está expuesto, lo estamos revictimizando”, afirmó.
Por ello, la Procuraduría realiza estudios para determinar si el familiar que busca hacerse cargo del menor cuenta con las condiciones necesarias para garantizar su seguridad y bienestar.
Entre los aspectos que se consideran está que se trate de un familiar cercano, que pueda brindar un cuidado adecuado y que exista un compromiso para asumir legalmente la responsabilidad y tutela del menor.
El director del DIF señaló que el objetivo principal es que los menores puedan regresar a un entorno familiar seguro, siempre priorizando su bienestar y evitando que vuelvan a ser víctimas de alguna situación de violencia o descuido.