En la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, subirse a una moto sin casco puede costar la vida y cada vez es mayor el número de víctimas mortales.
No es exageración: es una realidad que se repite cada día en las calles de esta región, y que un grupo de jóvenes universitarios decidió enfrentar de frente con una campaña de prevención vial que ya está llegando a la comunidad motociclista.
Estudiantes de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), con sede en Boca del Río, pusieron en marcha la campaña "Usa el casco, no vueles. Tu familia te espera", una iniciativa que nació en las aulas pero que rápidamente trascendió hacia el espacio donde más se necesita: la calle.
El detonante de la campaña fue la magnitud de un problema que los propios estudiantes identificaron al analizar su entorno inmediato. Amada Patricia Palmeros, dijo:
"Los accidentes son del día a día y hay muchas situaciones en estos; son de seis hasta diez accidentes por día, tan solo en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río (...) Tres muertes diarias, lesionados y que quedan mal".
Decenas de lesionados que llegan a clínicas y hospitales, algunos con secuelas permanentes. El sistema de salud de la región lo siente: los servicios médicos han reportado una afluencia constante de víctimas de accidentes en moto, muchos de ellos sin equipo de protección al momento del siniestro.
"Cultura y prevención vial, de eso trata la campaña, es preventiva, es educación vial que debe tener consciencia cada persona; la campaña consiste en concientizar a la comunidad motociclista para el uso de la moto, para el uso del casco", agregó.
El grupo de estudiantes identificó dos factores que se repiten en la gran mayoría de los accidentes registrados: la falta de precaución al conducir y la ausencia de equipo de protección certificado.
El casco, en particular, sigue siendo una pieza que muchos motociclistas ignoran, ya sea por incomodidad, por hábito o simplemente por descuido. Y esa decisión, que se toma en segundos, puede cambiar una vida para siempre.
La campaña no solo señala el problema, sino que propone soluciones concretas. El mensaje central apunta a que los conductores utilicen cascos certificados o profesionales, no cualquier accesorio que apenas cubra la cabeza.
La diferencia entre uno y otro puede significar la diferencia entre salir caminando de un accidente o no salir.
Lo interesante de esta iniciativa es que surge desde la propia formación universitaria. En la Licenciatura en Trabajo Social, los estudiantes aprenden precisamente a detectar problemáticas sociales reales y a diseñar estrategias de intervención comunitaria. Esta campaña es, en ese sentido, trabajo social en su forma más concreta: diagnóstico, acción y presencia en el territorio.
El equipo organizó un evento abierto a toda la comunidad, donde especialistas abordarán los temas de seguridad vial y prevención de accidentes en motocicleta. Estos son los detalles:
No hace falta apuntarse con anticipación. La puerta está abierta para quien quiera llegar y escuchar a los ponentes que participarán en el evento. Una oportunidad gratuita para obtener información que, en el mejor de los casos, puede salvar una vida.
Lo que comenzó como un proyecto académico terminó convirtiéndose en una acción social con alcance comunitario. Y eso no es poca cosa. En una ciudad donde miles de familias dependen de la motocicleta como su principal medio de transporte, este tipo de campañas tienen el potencial de cambiar hábitos que se han normalizado con el tiempo, aunque no por eso sean menos peligrosos.
La UPAV y sus estudiantes demostraron que la universidad también puede salir a la calle con propuestas concretas. La campaña "Usa el casco, no vueles. Tu familia te espera" lo dice todo en una sola frase: no se trata de una obligación legal, se trata de una decisión personal que afecta a las personas que más quieres.
Los números hablan solos. Las historias detrás de cada accidente también. Ahora que los jóvenes ya dieron el primer paso, el siguiente le corresponde a cada motociclista que sale a la calle todos los días: ponerse el casco antes de arrancar el motor. Es la acción más simple y la más importante.
Si conoces a alguien que usa moto en Veracruz o Boca del Río, comparte esta información. A veces, la mejor prevención empieza con una conversación.