El juego no pertenece solo a la infancia. Mantener actividades lúdicas durante la vida adulta fortalece la memoria, mejora la capacidad para resolver problemas y contribuye al bienestar emocional, afirmó la licenciada en Psicopedagogía Ayla Guadalupe Cepeda Delgado, especialista en aprendizaje y neurodesarrollo.
Durante la charla “Jugar para transformar nuestra vida”, en la Cruz Roja, la especialista explicó que el juego representa una herramienta que impulsa la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse, aprender y crear nuevas conexiones.
"Aprender ocurre durante toda la vida y el juego facilita ese proceso. También beneficia la salud mental, la salud física y las funciones cognitivas", señaló.
El juego ayuda desde la infancia hasta la vejez
Cepeda Delgado destacó que el aprendizaje inicia incluso antes del nacimiento y que las actividades lúdicas acompañan el desarrollo humano en todas las etapas.
En la edad adulta, explicó, el juego adquiere un papel importante para mantener activas funciones como la memoria, la atención y la agilidad mental, además de formar parte de diversas terapias utilizadas en personas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
"Existen terapias ocupacionales y cognitivas que utilizan actividades lúdicas porque favorecen la motricidad fina, la motricidad gruesa, la memoria y la capacidad para pensar con mayor rapidez", comentó.
Gimnasia cerebral: ejercicios sencillos para estimular el cerebro
La psicopedagoga recomendó incorporar ejercicios de gimnasia cerebral o Brain Gym, los cuales cualquier persona puede practicar en casa, mientras escucha música o durante un descanso en sus actividades diarias.
Según explicó, estas dinámicas estimulan la producción de neurotransmisores relacionados con el bienestar, como la dopamina y la serotonina, además de ofrecer un momento de relajación que ayuda a disminuir el impacto del estrés.
"Cuando aparece el estrés aumenta el cortisol y muchas veces sentimos que no encontramos soluciones. Una actividad muy sencilla puede cambiar ese panorama", indicó.
Un juego de tres minutos puede marcar la diferencia
Como ejemplo, Cepeda Delgado propuso un ejercicio inspirado en la canción "Palo Bonito", popularizada por Chayanne. La dinámica consiste en coordinar movimientos de los dedos o del cuerpo conforme avanza la letra de la canción.
La actividad también puede incluir pequeños saltos, palmadas o movimientos con los brazos, con el objetivo de estimular la coordinación y la atención.
La especialista recomendó dedicar al menos cinco minutos al día a este tipo de ejercicios. Incluso, aseguró que realizar solo una parte de la actividad puede influir de forma positiva en el estado de ánimo.
"Con unos minutos al día la persona puede sentirse con mayor ánimo, mejorar su autoestima y enfrentar la jornada con otra actitud", expresó.
El juego también forma parte de la educación
Cepeda Delgado recordó que muchas escuelas ya utilizan estas estrategias mediante las llamadas pausas activas, una metodología que comparte principios con la ludoterapia y busca mejorar el aprendizaje a través del movimiento y el juego.
Finalmente, invitó a la población a perder el miedo a jugar por el hecho de ser adulta y a compartir estas dinámicas con niños, adultos mayores y familiares.
"Vale la pena aprender de los niños y recuperar esa capacidad de disfrutar mientras aprendemos", concluyó.