Cierran tiendas chinas en Veracruz y esta es la razón que pocos conocen

Imagen Cierran tiendas chinas en Veracruz y esta es la razón que pocos conocen

Por: Joel Cruz
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Lo que hace apenas unos años parecía un fenómeno imparable hoy muestra sus primeras grietas. Las tiendas chinas que se multiplicaron como en zonas céntricas de Veracruz-Boca del Río están bajando sus cortinas, ante una tormenta perfecta de factores económicos, tecnológicos y regulatorios que las está dejando fuera del juego.

El modelo que las hizo populares fue sencillo y efectivo en su momento: ofrecer una amplísima variedad de productos a precios que difícilmente podía igualar la competencia local. Artículos del hogar, electrónica, ropa, juguetes, accesorios, prácticamente de todo, y a un costo accesible para el bolsillo veracruzano.

El resultado fue una expansión acelerada en plazas y avenidas comerciales de la región. Sin embargo, ese mismo mercado que los vio crecer hoy los está empujando hacia la salida.

El comercio digital les ganó la partida

Ramón Ortega, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Veracruz, afirma  que los cierres son resultado de la combinación entre una economía golpeada y el crecimiento disparado del comercio en línea, un hábito que la pandemia de COVID-19 instaló de forma definitiva en la vida cotidiana de los mexicanos.

"Lo vemos más por una situación de economía, que la tenemos migrando desde que fue la pandemia del COVID-19 generó compras a través de plataformas, independientemente de los impuestos que se han pagado, el producto que vende el que tiene el domicilio real también tiene que asumir otro tipo de costos que al final de cuentas lo traslada a otras personas".

La lógica es clara: quien vende desde una plataforma digital con bodega en otro estado o incluso desde el extranjero no carga con la renta de un local, los servicios, la nómina del personal ni los gastos operativos que sí enfrenta un negocio físico con menor mercancía.

Esa diferencia de costos termina reflejándose en el precio final, y ahí es donde el establecimiento con dirección real pierde terreno frente a gigantes del e-commerce que ofrecen exactamente el mismo tipo de mercancía —a veces del mismo origen— directamente a la puerta del consumidor.

Las plazas comerciales también sienten el golpe

Este fenómeno no es exclusivo de las tiendas chinas. El especialista advierte que el impacto del cambio tecnológico en los hábitos de consumo ya se venía viendo desde mucho antes en los centros comerciales de la región, donde locales que antes estaban llenos hoy permanecen semivacíos o han tenido que reinventarse por completo.

"Las plazas comerciales también es una situación que ya veníamos visto desde pandemia de locales que venían cerrando tuvieron que cambiar el giro de lo que estaban realizando para poder vender y ser algo de cercanía al consumidor, entonces el cambio tecnológico ha generado esto como ha sucedido en otros países y las plazas comerciales están preocupadas".

Algunos empresarios optaron por cerrar definitivamente. Otros, más resilientes o con mayor respaldo financiero, apostaron por cambiar de giro: transformaron sus espacios para ofrecer servicios o productos que no puedan ser reemplazados tan fácilmente por un clic. Es la adaptación o la muerte en un mercado que ya no es el mismo de hace  años.

Los aranceles y la presión del gobierno federal complican más el panorama

Como si la competencia digital no fuera suficiente, a los negocios de mercancía asiática se les sumó otro frente de presión: las políticas comerciales del gobierno mexicano. En su intento por fortalecer la posición de México dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y mantener una relación comercial sólida con Washington, el gobierno federal ha endurecido su postura frente a las importaciones provenientes de China, imponiendo aranceles que encarecen directamente el costo de los productos que estas tiendas venden.

A esto se añade una presión fiscal y regulatoria que viene tomando forma desde principios del año pasado. A principios del año pasado la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Veracruz dijo que solicitaría al gobierno federal, a través de la Secretaría de Economía, la implementación del llamado "Operativo Limpieza", un mecanismo orientado a decomisar mercancía de origen chino que no haya cumplido con los requisitos legales de importación y comercialización en el país.

La respuesta institucional no tardó. Ernesto Pérez Astorga, secretario de Desarrollo Económico y Portuario, confirmó que la federación pondría en marcha operativos de verificación para asegurarse de que las tiendas chinas paguen los impuestos correspondientes por los productos que ofrecen a sus clientes.

El funcionario reconoció que existían quejas por parte del sector empresarial local, que desde hace tiempo denuncia que estos establecimientos "invaden" las ciudades compitiendo con ventajas que, según señalan, no siempre son del todo legales.

Un modelo de negocio que ya no alcanza

La suma de todos estos factores dibuja un escenario muy complicado para cualquier tienda física que dependa de mercancía importada de bajo costo:

  • El consumidor veracruzano aprendió durante la pandemia a comprar en línea y ya no volvió del todo al comercio tradicional.
  • Las plataformas de e-commerce ofrecen los mismos productos —y a veces más baratos— sin que el cliente tenga que salir de casa.
  • Los aranceles impuestos por el gobierno mexicano encarecen la mercancía asiática que llega por vías formales.
  • Los operativos de verificación fiscal y aduanera aumentan los riesgos para quienes operaban en zonas grises de la regulación.
  • Los costos fijos de un local físico —renta, nómina, servicios— se vuelven insostenibles cuando las ventas caen.

El resultado es lo que hoy se ve en varias calles céntricas de Veracruz y Boca del Río: locales cerrados, anuncios de traspaso y negocios que intentan reinventarse antes de que sea demasiado tarde. El boom de las tiendas chinas fue real, intenso y veloz. Su declive, al parecer, también lo está siendo.

 

Foto ilustrativa/Pixabay

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