El misterio del celular de Montse Bendimes; así influyó en el caso

Imagen El misterio del celular de Montse Bendimes; así influyó en el caso

Por: Joel Cruz
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Un juez de control en Veracruz declaró culpable a Marlon "N" como autor material del feminicidio de Monserrat Bendimes Roldán, al determinar que las pruebas aportadas por la Fiscalía fueron suficientes para acreditar que la joven fue víctima de una agresión violenta.

Con esto, el argumento de la defensa, que sostuvo durante el proceso que se trató de un accidente, quedó completamente descartado por la autoridad judicial.

La resolución representa un avance crucial en un caso que sacudió a la comunidad veracruzana y que durante meses estuvo bajo la lupa pública. El fallo condenatorio abre paso ahora a la etapa de sentencia, que se llevará a cabo el próximo 16 de julio a las 15:00 horas, cuando el juez determinará la pena que deberá cumplir el responsable.

El celular desaparecido, una pieza clave en el proceso

Uno de los elementos que llamó la atención fue la desaparición del teléfono celular de Monserrat Bendimes. El aparato nunca fue localizado, y su ausencia generó desde el inicio una serie de interrogantes.

El abogado Ramar Mendoza, quien representa a los familiares de la víctima, explicó en entrevista con XEU Noticias que, a su consideración, el dispositivo fue sustraído deliberadamente del domicilio para eliminar posibles evidencias comprometedoras.

"Se infiere que se llevó del interior del domicilio a un lugar desconocido y al apagarlo, desconectarlo, se pierde la ubicación del equipo telefónico que pueden dar las antenas que dan servicio".

¿Quién se presume que lo movió del lugar?

"Desconocemos, no tenemos la certeza de quién pudo haber sido, lo cierto es que no apareció en el lugar del hecho".

Si bien el celular no fue clasificado formalmente como el instrumento, objeto ni producto del delito, su contenido podría haber sido de gran relevancia para el proceso.

Mensajes, registros de llamadas, ubicaciones o cualquier otro tipo de información almacenada en el dispositivo habría podido aportar elementos adicionales al expediente. Su desaparición, por tanto, no fue un detalle menor.

Los padres del agresor no enfrentarán nuevas sanciones

Otro capítulo del caso que generó atención pública fue el proceso judicial que en su momento se abrió en contra de los padres de Marlon, señalados de presunto encubrimiento.

Sin embargo, el abogado Mendoza confirmó que, de momento, la representación legal de la familia de Monserrat no buscará sanciones penales adicionales en su contra. Ese frente procesal, según indicó, ya fue cerrado y no forma parte de las acciones legales actuales.

La atención está enfocada hoy en lograr la sentencia más justa posible para Marlon por el delito de feminicidio.

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¿Cuántos años podría pasar en prisión?

Con el fallo de culpabilidad ya sobre la mesa, la mirada está puesta ahora en la audiencia del 16 de julio. Si bien la determinación de la pena corresponde exclusivamente al juez, la expectativa desde la representación de la familia es que la sanción sea significativa y proporcional a la gravedad de los hechos probados durante el juicio.

La estimación que maneja el equipo legal apunta a que la condena podría ubicarse en un rango de entre 50 y 60 años de prisión, una cifra que, de confirmarse, reflejaría el peso que el sistema de justicia le asigna a un delito de esta naturaleza.

El feminicidio, reconocido como una de las expresiones más extremas de la violencia de género, está tipificado en la legislación mexicana con penas severas precisamente para garantizar que crímenes como el de Monserrat no queden impunes ni sean minimizados bajo figuras jurídicas menores.

Un caso que marcó a Veracruz

El nombre de Monserrat Bendimes Roldán se convirtió en símbolo de la lucha contra la violencia hacia las mujeres en el estado. Su caso movilizó a colectivos feministas, generó exigencias ciudadanas de justicia y puso en el centro del debate público la importancia de que las instituciones actúen con rigor cuando se trata de feminicidios.

La declaratoria de culpabilidad es, para su familia y para quienes acompañaron el proceso desde fuera, una señal de que el camino hacia la justicia, aunque largo y doloroso, puede llegar a su destino. La sentencia del próximo 16 de julio será el capítulo final de un proceso judicial que Veracruz ha seguido con la atención que merece.

 

 

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