Después de varios intentos fallidos, Uber volvió a activarse en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río y ya hay unidades disponibles para quienes descarguen la aplicación y soliciten un viaje. La empresa estadounidense de transporte privado había intentado consolidarse en la región entre finales de 2020 y principios de 2021, sin éxito. Ahora, semanas atrás, retomó operaciones y los veracruzanos ya pueden usarla.
La noticia ha generado expectativa entre los usuarios locales, sobre todo en un contexto donde el transporte público enfrenta cuestionamientos constantes y los taxis convencionales mantienen tarifas que no siempre resultan accesibles para todos los bolsillos. La llegada —o el regreso— de una alternativa digital como Uber abre la puerta a una nueva dinámica de movilidad urbana en el puerto.
Al abrir la aplicación y solicitar un traslado, el sistema muestra varias unidades disponibles incluso si el usuario desactiva la opción de que los vehículos sean taxis. Es decir, la plataforma opera con autos particulares registrados en su red, tal como lo hace en otras ciudades del país. El proceso es el mismo de siempre: se introduce el punto de origen, se selecciona el destino y la app calcula automáticamente la tarifa estimada antes de confirmar el viaje.
Los precios no son fijos. Como ocurre en otras ciudades donde Uber tiene presencia, las tarifas varían según el horario, la demanda del servicio y la distancia entre el punto de partida y el destino. En horas pico o en momentos de alta demanda, el costo puede subir considerablemente respecto a la tarifa base.
Para documentar los costos reales del servicio en condiciones normales, se realizó una consulta directa en la aplicación un sábado a las 13:40 horas, tomando como punto de partida el centro de Veracruz. En todos los casos estaba activa una promoción de 80 pesos de descuento sobre la tarifa base, lo que redujo significativamente el precio final para el usuario. Estos fueron los resultados:
Los números hablan solos. Para trayectos cortos dentro de la ciudad —como al centro de autobuses de Díaz Mirón o a la terminal zona norte— el precio con descuento resulta bastante competitivo, incluso por debajo de lo que puede cobrar un taxi en la misma ruta. Para distancias más largas, como el aeropuerto o Fraccionamiento Puente Moreno, la tarifa base es más elevada, aunque la promoción activa también la reduce de forma importante.
Conviene tener presente que la promoción de 80 pesos documentada el sábado puede no estar disponible de forma permanente. Las ofertas en plataformas como Uber suelen ser temporales o aplicarse bajo condiciones específicas, como ser usuario nuevo, activar un código promocional o encontrarse en un período de relanzamiento en la ciudad. Una vez que la empresa consolide su presencia en Veracruz, es posible que las tarifas base sean el precio real que el usuario pague.
Otro punto a considerar es la variabilidad dinámica de los precios. En horarios nocturnos, fines de semana o durante eventos masivos en la ciudad, la plataforma puede aplicar tarifas más altas que las registradas en la consulta de mediodía. Esto no es exclusivo de Veracruz; es el modelo operativo estándar de Uber en todo el mundo.
Por el momento, la aplicación muestra disponibilidad de unidades en diversas zonas de la ciudad y de Boca del Río, lo que sugiere que hay un número razonable de conductores ya registrados y activos en la región. Cuántos son exactamente y si la cobertura se extiende a colonias más alejadas son datos que la empresa no ha detallado públicamente.
La reactivación de Uber en Veracruz no es un hecho menor. La zona conurbada con Boca del Río es una de las más dinámicas del estado y concentra una gran parte de la actividad comercial, turística y de servicios del sureste del país. Que una plataforma de esta escala apueste nuevamente por operar aquí —luego de dos intentos previos que no prosperaron— dice algo sobre cómo está evolucionando la demanda de transporte digital en la región.
Para los veracruzanos que ya conocen la app de otras ciudades o de viajes al extranjero, retomar su uso en casa puede ser una ventaja real. Para quienes no la han usado, este puede ser el momento de probarla, especialmente mientras las promociones de relanzamiento sigan activas. Como siempre, la recomendación es revisar la tarifa estimada antes de confirmar el viaje y comparar con las alternativas disponibles.
La historia de Uber en Veracruz no comienza ahora. A mediados de diciembre de 2020, la empresa anunció públicamente que comenzaría a operar en las principales ciudades del estado. La reacción fue inmediata.
Líderes de organizaciones de taxistas expresaron su rechazo a la entrada de la plataforma, argumentando competencia desleal y la ausencia de una regulación específica para los servicios de transporte de aplicación en el marco jurídico estatal.
Ante esta presión, la Dirección General de Transporte Público del gobierno de Veracruz respondió con operativos para impedir la puesta en marcha de la empresa, logrando en aquella ocasión frenar temporalmente su actividad.
La tensión entre plataformas digitales de movilidad y el sector taxista no es exclusiva de Veracruz. Es un conflicto que se ha repetido en varias de las ciudades de México y América Latina donde Uber ha intentado establecerse, con resultados que van desde acuerdos de coexistencia regulada hasta bloqueos prolongados.