No hay que perder la esperanza de paz tras acuerdo EU-Irán: Iglesia

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Por: José de Aquino
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El padre Aurelio Mojica reflexiona sobre el conflicto en Medio Oriente

Tras el acuerdo de paz firmado entre Estados Unidos e Irán en el palacio de Versalles, el padre Aurelio Mojica Limón, párroco de la catedral de Veracruz, hizo una reflexión sobre el conflicto en Medio Oriente y el papel de Israel como pueblo bíblico en tiempos de guerra y llama a no perder la esperanza.

“Yo creo que todos queremos la paz, oramos por la paz, pedimos por la paz y no hay que perder la esperanza de que esa paz algún día en nuestro mundo va a ser posible o es posible”.

Un acuerdo que abre la puerta, pero que aún no cierra la herida

El Padre Mojica, reconoció el valor de este tipo de negociaciones diplomáticas, aunque fue prudente al señalar que el camino hacia una paz duradera en la región todavía es largo y complejo.

Para él, lo importante es que estos acuerdos van avanzando, aunque queden pendientes actores fundamentales como Israel.

"Son acuerdos que se van realizando, se van dando, y ojalá que también entren en esto los otros países, como en este caso Israel".

El párroco dejó en claro que, desde la fe católica, la posición es una sola: orar, insistir y no rendirse ante la posibilidad de que el mundo pueda vivir sin guerra.

Israel, tierra de promesas y de batallas desde tiempos bíblicos

Al ser cuestionado ¿por qué precisamente Israel, considerado el pueblo de Dios y la tierra donde vivió Jesucristo, vive en guerra, el sacerdote explicó que esta tensión no es nueva ni accidental.

Este conflicto tiene raíces que se remontan al origen mismo del pueblo hebreo, desde la época de Abraham, el patriarca bíblico, pasando por la esclavitud en Egipto, la conquista de la tierra prometida y las confrontaciones que han marcado a esa región desde hace milenios.

"Siempre se ha caracterizado ya desde los tiempos bíblicos, desde la misma elección, con Abraham y las promesas, y todo este llegar, salir de la esclavitud a conquistar una tierra. Ha habido siempre toda esa confrontación en ese entorno".

Mojica Limón, subrayó que estas raíces históricas y religiosas hacen de Tierra Santa un territorio especialmente sensible y disputado a lo largo de la historia de la humanidad.

El pueblo elegido, la espera del Mesías y la visión cristiana

Para el párroco de la catedral, Israel no deja de ser el pueblo elegido por Dios, una condición que, desde la perspectiva católica, no está en discusión, sin embargo, es ahí donde radica la diferencia teológica central entre ambas tradiciones.

Destacó que Jesucristo fue judío, que nació, creció y predicó en esa tierra, y que su llegada representó el cumplimiento de las promesas que Dios había hecho a su pueblo.

No obstante, la mayoría del pueblo judío no reconoció en él al Mesías prometido, y hasta hoy sigue esperando su llegada.

"Israel no deja de ser el pueblo elegido de Dios, porque Dios lo eligió y de ahí viene nuestro Señor Jesucristo, que también es judío, Él vino ya a cumplir con esas promesas que Dios había hecho, pero siguen sin creer todavía en el Mesías, el Mesías ya vino, pero siguen esperando todavía y buscando a este Mesías y no creer en Cristo".

Esta diferencia de fe, señaló, no implica hostilidad desde la mirada cristiana, sino una invitación permanente al diálogo interreligioso y al reconocimiento mutuo entre tradiciones que comparten una misma raíz.

 

Foto: EFE

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