La rápida reacción de una madre y el uso de un tratamiento alternativo inmediato fueron clave para que Benjamín, un menor de 12 años conocido por su participación en causas sociales como las "Gotitas de Esperanza" en el puerto de Veracruz, lograra superar sin complicaciones la picadura de un alacrán.
Claudia Leticia León Costeño, madre del menor, relató los momentos de angustia vividos durante la madrugada y cómo logró ganarle tiempo al veneno antes de que su hijo recibiera atención médica especializada.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 5:00 de la mañana cuando un dolor agudo interrumpió el sueño de Benjamín.
"Estábamos dormidos y de repente me despertó y me dice: 'Mami, llama al 911, me picó un alacrán'. En ese momento no me di cuenta ni cómo me levanté, marqué al 911."
Tras encender la luz, el menor pudo identificar plenamente al arácnido sobre la cama, un ejemplar negro de tamaño considerable con la parte inferior del cuerpo en tono café. Saber con exactitud qué lo había atacado resultó de gran utilidad para los médicos posteriormente.
Mientras esperaba el arribo de las unidades de emergencia y basándose en conocimientos tradicionales y lecturas previas, Claudia Leticia aplicó de inmediato técnicas de primeros auxilios.
Uso de ajo: Le dio a comer un diente de ajo picado y colocó otro trozo directamente sobre el dedo afectado de la mano derecha.
Carbón activado: Recordando que este elemento ayuda a absorber toxinas ante cualquier envenenamiento, le suministró tres cápsulas a su hijo.
"A mí ya me picó un alacrán hace como 6 años y sí es difícil. Yo nada más pensaba en él... Recordé algo muy valioso: el carbón activado absorbe las toxinas de cualquier envenenamiento. Fui y le di tres cápsulas de carbón activado y se lo tomó también."
A pesar de que las autoridades viales y de la policía local le ofrecieron abrirle paso para trasladar al niño en su propio vehículo, la madre optó por esperar la ambulancia debido al temor de no saber cómo actuar si la salud del menor empeoraba en el trayecto.
Alrededor de 22 minutos después del reporte, la ambulancia llegó y trasladó a Benjamín hacia la Torre Pediátrica de Veracruz. Durante el trayecto, los paramédicos confirmaron que el menor se encontraba notablemente estable, con niveles de oxígeno adecuados y sin alteraciones en su presión arterial ni ritmo cardíaco.
La madre explicó que en el puerto de Veracruz el antídoto específico para este tipo de picaduras solo se encuentra disponible en el Hospital Regional de Alta Especialidad. Instituciones como el ISSSTE o el IMSS, según los datos que le proporcionaron en la línea de emergencias, no contaban con el fármaco en ese momento, por lo que ganarle tiempo al reloj fue fundamental.
Al llegar al hospital, el personal médico reconoció la eficacia de las acciones tomadas en el hogar de forma previa al ingreso.
"La doctora dijo: 'Sí, realmente le ganó al tiempo'. Esas fueron las palabras tanto de la epidemióloga, del toxicólogo y de la doctora: 'Realmente le ganó usted al tiempo con eso que le dio'."
El personal de salud detectó únicamente un grado mínimo de toxicidad, manifestado por un leve temblor en la lengua del menor. Para garantizar su total recuperación, los médicos procedieron a aplicarle el antídoto. Benjamín reaccionó de forma favorable al tratamiento, sin presentar efectos secundarios como convulsiones o alergias, y permaneció bajo observación médica hasta su alta.
Finalmente, Claudia Leticia León hizo un llamado a la población para actuar con rapidez ante este tipo de incidentes y enfatizó la importancia de atrapar y llevar al animal —incluso si está muerto— en un frasco de cristal tapado para que los médicos puedan determinar con certeza su nivel de peligrosidad.
¿Qué son las gotitas de esperanza?
Es un proyecto de inicio Benjamin con sus amigos y que se fue extendiendo cada vez a más personas, a las que diariamente manda, por WhatsApp, un mensaje de audio donde narra algún pasaje de la bíblica, con él objetivo de generar un ambiente paz y armonía.