Una simple teja encontrada entre escombros en el cruce de Guerrero y Canal, en el Centro Histórico de Veracruz, resultó ser una pieza con más de un siglo de antigüedad y origen europeo.
El hallazgo, aparentemente común, llamó la atención por las inscripciones visibles en la pieza: “Antoine Sacoman” y “Fabrique La Plata Marseille St. Henry”, además de un ancla grabada, símbolo característico de la fábrica.
De acuerdo con la información histórica, la teja fue fabricada en Marsella, Francia, en la zona industrial de Saint-Henri, un importante centro de producción de materiales de construcción a finales del siglo XIX. Este tipo de tejas, conocidas como “marsellesas”, eran ampliamente exportadas por su resistencia y diseño innovador.
Especialistas señalan que piezas como esta pudieron haber sido elaboradas entre 1890 y 1910, periodo en el que Veracruz vivió un auge comercial y urbano durante el Porfiriato, cuando llegaban barcos cargados con materiales europeos para la construcción de casonas y edificios emblemáticos del puerto.
La ubicación del hallazgo no es menor. La zona de Guerrero y Canal forma parte del corazón histórico de la ciudad, donde aún se conservan inmuebles antiguos que en su momento adoptaron estilos arquitectónicos de influencia francesa.
Aunque en términos económicos una sola teja no representa un alto valor comercial, su importancia histórica es significativa, ya que funciona como evidencia tangible del intercambio marítimo entre Europa y Veracruz hace más de cien años.
Este tipo de piezas, que alguna vez protegieron techos de antiguas casonas, hoy se convierten en testigos silenciosos del pasado portuario de la ciudad.
Un objeto que recorrió más de 9 mil de kilómetros desde Francia hasta Veracruz, y que más de un siglo después reaparece para contar su historia.