El resurgimiento del sarampión en México forma parte de una crisis global impulsada por la baja cobertura de vacunación, la desinformación y el escepticismo posterior a la pandemia de COVID-19, advirtió el doctor Arturo Salas, expresidente del Colegio de Medicina Interna.
El especialista participó en una videoconferencia internacional convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la UNICEF, donde se analizaron las cifras actuales del brote.
De acuerdo con los datos expuestos, en 2025 se reportaron a nivel mundial 552 mil casos sospechosos de sarampión, de los cuales 247 mil fueron confirmados, lo que representa uno de los repuntes más importantes de los últimos años.
En América Latina, el año pasado se registraron 14 mil 791 casos. En las primeras semanas de 2026, tan solo en tres países de la región —incluido México— ya se han notificado mil 31 casos.
Además, del 1 de enero a la fecha se han reportado 22 mil 435 casos probables, de los cuales 8 mil 889 han sido confirmados en apenas seis semanas, una cifra que el especialista calificó como “una barbaridad”.
Para Salas, el repunte no es casual. Se trata de lo que llamó “la tormenta perfecta”: caída en las coberturas de vacunación, desinformación y creciente desconfianza hacia las instituciones de salud.
“Necesitamos vacunar cuando menos al 95 o 96 por ciento de la población con dos dosis para frenar la transmisión. Ningún país, ni rico ni pobre, está alcanzando ese umbral de manera sostenida”, señaló.
El sarampión es uno de los virus más contagiosos que existen. Puede transmitirse hasta a 16 o 18 personas a partir de un solo caso, principalmente a través de estornudos o gotas respiratorias.
Los más afectados actualmente son niños de entre 5 y 9 años, con una tasa de incidencia de 50.41 casos por cada 100 mil habitantes.
Síntomas y complicaciones
El médico explicó que el sarampión inicia como una enfermedad viral común: malestar general, dolor de cabeza, fiebre, escurrimiento nasal y lagrimeo. Entre el segundo y tercer día puede aparecer el característico salpullido.
El problema, advirtió, es que durante las primeras etapas puede confundirse con una gripe común, lo que facilita la propagación del virus.
“Una persona estornuda pensando que tiene catarro y puede contagiar a más de una decena de personas”, alertó.
Aunque en muchos casos la enfermedad puede parecer leve, el virus puede generar complicaciones graves como neumonía sarampionosa, encefalitis (inflamación del cerebro), ceguera e incluso la muerte. En México ya se ha registrado el fallecimiento de un bebé por esta causa.
Salas subrayó que no existe un medicamento antiviral específico contra el sarampión. El tratamiento consiste en medidas generales: hidratación, control de la fiebre con paracetamol y aislamiento estricto.
También recomendó el uso de cubrebocas de alta filtración, como el KN95, para evitar la transmisión, y evitar enviar a los menores enfermos a la escuela.
“Los virus no tienen palabra. No sabemos cómo puede evolucionar la enfermedad en cada persona, sobre todo en bebés o en quienes no están vacunados”, expresó.
Llamado a la vacunación
El especialista insistió en que la herramienta más efectiva para frenar el brote es la vacunación completa con dos dosis.
Pidió a padres y madres de familia revisar las cartillas de vacunación de sus hijos y acudir a los centros de salud en caso de no tener esquema completo.
“El resurgimiento del sarampión no es una casualidad. Es el resultado de haber bajado la guardia. Si no alcanzamos las coberturas necesarias, el virus seguirá circulando”, concluyó.