El sarampión ya se considera una epidemia en México, con presencia en las 32 entidades del país, como consecuencia de un grave rezago en la vacunación infantil acumulado en los últimos años, advirtió el doctor Francisco Moreno, médico infectólogo del Centro Médico ABC.
En entrevista para XEU, el especialista explicó que desde 2019 se dejó de aplicar de manera adecuada el esquema nacional de vacunación, lo que provocó que miles de niños no recibieran las dosis correspondientes contra el sarampión. Como resultado, actualmente se registra una epidemia que afecta principalmente a niños de entre uno y ocho años, el grupo más vulnerable.
De acuerdo con el infectólogo, en el país se han contabilizado más de 8 mil 200 casos confirmados y 26 defunciones, de las cuales 16 corresponden a menores de 10 años. Además, alertó que existe un subregistro de niños que han quedado con secuelas neurológicas permanentes, como daño cognitivo, auditivo o visual.
“El sarampión es una enfermedad extremadamente contagiosa; una sola persona puede infectar hasta a 15 más, incluso es más contagioso que el COVID-19”, subrayó Moreno.
Indicó que el brote inició en febrero de 2025 en Chihuahua y actualmente el mayor número de casos en 2026 se concentra en Jalisco, aunque estados como Veracruz también presentan contagios, principalmente en zonas urbanas del sur del país.
El médico explicó que para controlar la epidemia se requiere que al menos 93 o 94 por ciento de la población esté vacunada, sin embargo, México se encuentra apenas entre 60 y 63 por ciento, lo que ha permitido que la enfermedad continúe en franco ascenso.
Sobre la posibilidad de que México pierda el certificado internacional como país libre de sarampión, el especialista consideró difícil evitarlo, aunque recalcó que lo más grave no es el documento, sino las muertes por una enfermedad totalmente prevenible por vacunación.
En cuanto a los síntomas, el sarampión inicia como una infección respiratoria, con fiebre, congestión nasal y ojos enrojecidos, seguido de una erupción en la piel que comienza en el rostro y se extiende al tronco y extremidades. Ante fiebre y aparición de ronchas, recomendó acudir de inmediato a revisión médica.
Moreno aclaró que todas las personas de entre seis meses y 50 años de edad que no estén seguras de haber recibido dos dosis de la vacuna deben acudir a vacunarse. Señaló que recibir una dosis adicional no representa ningún riesgo. En el caso de quienes ya tuvieron sarampión confirmado, la enfermedad genera inmunidad de por vida.
Finalmente, lamentó que México, históricamente reconocido por su sólido programa de vacunación, enfrente hoy esta crisis sanitaria, producto de la suspensión de campañas masivas, la escasez de biológicos y una omisión grave en la política pública del sexenio anterior. Aunque reconoció los esfuerzos del gobierno actual, advirtió que el rezago es profundo y urgente de atender.
“Si hay duda, vacúnense. Al protegerse ustedes, protegen a los niños y a toda la comunidad”, concluyó.