Durante un sismo, muchas personas pueden experimentar crisis nerviosas que las paralizan e impiden ponerse a salvo.
La psicoterapeuta ericksoniana y doctora en Desarrollo Organizacional, Alexandra Carballo Báez, explica que esto ocurre porque el sistema nervioso entra en un estado de alerta extrema.
“Es muy importante primero comprender qué es lo que está pasando, comprender cómo funciona nuestro sistema nervioso y nuestras emociones”, señaló.
Dijo que las emociones funcionan como “una perilla de volumen” que puede subir o bajar según cómo se gestionen.
Cuando el volumen es moderado, las emociones cumplen su función de protección.
“Las emociones traen un mensaje útil que llega a nuestro cuerpo, nos avisa algo y cuando actuamos, entonces la emoción vuelve a bajar el volumen”.
Sin embargo, el problema surge cuando ese volumen se eleva demasiado.
“Cuando las emociones son muy fuertes o se quedan ahí atoradas… esa perilla de volumen se sube a un volumen superfuerte y es cuando entonces pareciera que se atoran”.
En el caso del miedo, Carballo Báez detalló que su función es alertar ante un peligro.
“El mensaje del miedo es alerta, cuidado, prevención, pero si ese volumen se sube a todo, entonces el miedo paraliza”.
Por esa razón, algunas personas quedan inmóviles durante un sismo, explicó.
Ante una crisis nerviosa, la especialista recomendó un método inmediato y científicamente comprobado: la respiración.
“El primer mecanismo automático para manejar las emociones es la respiración… es un dato neurocientífico”, subrayó.
Aclaró que no se trata de una frase motivacional. “No es nada más decir: ‘Ay, ya, respira y todo va a estar bien’. Es real que el cerebro necesita la respiración por un proceso de oxigenación”, indicó.
Explicó que al inhalar profundo el cuerpo comienza a regularse, cuando la respiración es profunda… la perilla del volumen empieza a bajar, lo que permite que la persona recupere movilidad y pueda huir del peligro.
También señaló que el miedo prepara al cuerpo para reaccionar, el corazón palpita más rápido, los músculos se tensa “porque necesitamos huir y ese es nuestro mecanismo de defensa”, explicó.
Sin embargo, cuando ese sistema se desborda, es necesario aprender a controlarlo, puntualizó.
Carballo Báez advirtió que personas que han vivido sismos traumáticos pueden desarrollar estrés postraumático, pero existen tratamientos efectivos.
“Las terapias ericksonianas pueden trabajar para resetear ese trauma que se quedó ahí grabado. Sí se puede”.
Finalmente, hizo un llamado a buscar ayuda profesional para volver a tener una vida como antes, pues todas las heridas cicatrizan si se dejan cicatrizar.
Añadió que nadie tiene que vivir atrapado en el miedo, pues la psicoterapia es un buen paso para poder recuperar la seguridad, la certeza y el bienestar, concluyó.
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