El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Norte alertó a los padres de familia del riesgo que existe de quemaduras en los menores, llamó a los padres de familia a tomar en cuenta que los niños pueden sufrir quemaduras por un descuido.
A continuación lo que detalla en un comunicado:
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Norte exhorta a madres y padres de familia, así como a los cuidadores de menores a prevenir posibles quemaduras en menores, sobre todo durante la primera infancia, y si suceden, es sumamente importante no confiarse, no automedicar, no usar remedios caseros y acudir oportunamente a valoración médica.
“El riesgo de quemaduras aumenta en los niños, sobre todo en los más pequeños, porque están en una etapa en la que exploran todo, pero todavía no reconocen el peligro; un niño puede jalar un mantel, alcanzar una taza con café, acercarse a la estufa o tocar una superficie caliente en cuestión de segundos; además, en los primeros años de vida pasan mucho tiempo en casa y es ahí donde ocurre la mayoría de estas lesiones”, informó el coordinador del área de Pediatría del Hospital General de Zona (HGZ) No. 71, Marco Antonio Ríos González.
Asimismo, el especialista comentó que la piel de los niños es más delgada y delicada que la de un adulto, por lo que el calor les puede lesionar con mayor rapidez y profundidad; por esa razón, una quemadura que en un adulto podría ser superficial, en un menor puede convertirse en una lesión más seria.
“En Pediatría no solo nos preocupa la herida visible, sino la pérdida de líquidos, el dolor, el riesgo de infección y las secuelas funcionales o estéticas que puede dejar; las edades de mayor riesgo son, principalmente, los menores de 5 años, y dentro de ese grupo los más vulnerables suelen ser los niños de 1 a 3 años; ellos en particular, porque ya caminan, suben, jalan objetos, alcanzan superficies, pero todavía no comprenden qué quema y qué no”, añadió Ríos González.
Del mismo modo, el médico pediatra indicó que, en caso de quemaduras en menores lo primero que se debe hacer es alejar al niño de la fuente que causó la quemadura; después, hay que enfriar la zona con agua corriente fresca, no helada, idealmente durante 20 minutos; ello ayuda a detener el daño por calor, disminuye el dolor y puede hacer que la lesión no se profundice.
“Además, es importante que si el menor trae anillos, pulseras, reloj, zapatos o ropa cercana a la zona afectada, se deben retirar con cuidado, siempre que no estén pegados a la piel; luego, se puede cubrir la quemadura con un paño limpio o una gasa limpia, sin apretar; después de eso, lo más importante es buscar valoración médica, especialmente si la quemadura es extensa, si hay ampollas, si afecta cara, manos, pies, genitales, articulaciones, o si el niño inhaló humo o tiene dificultad para respirar”, agregó el especialista.
El coordinador remendó evitar remedios caseros como: aplicar pasta dental, mantequilla, aceite, café, pomadas caseras ni alcohol, y no reventar las ampollas, debido a que todas estas prácticas aumentan el riesgo de infección, dificultan la valoración médica y pueden empeorar la lesión.
“Me gustaría agregar que las quemaduras en niñas y niños no son un accidente menor. Pueden dejar dolor, cicatrices, requerir cirugías, hospitalizaciones prolongadas y afectaciones emocionales, tanto en el paciente como en su familia; pero también, se pueden prevenir con medidas simples y con información correcta”, concluyó el doctor Ríos González.
Fuente y Foto: IMSS