El profesor Rafael Ruelas Reyes, reconocido maestro de taekwondo y cinta negra noveno Dan, falleció la mañana de este sábado 13 de junio en Boca del Río, dejando un legado de más de cuatro décadas dedicadas a la formación de atletas, árbitros e instructores en Veracruz.
Considerado una de las figuras más importantes en el desarrollo de esta disciplina en la entidad, Ruelas Reyes impartió enseñanza durante años en su dojang ubicado en Plaza Mocambo, donde formó a generaciones de practicantes y contribuyó al crecimiento del taekwondo veracruzano.
Su acercamiento a las artes marciales comenzó gracias a su hermano, quien lo introdujo al karate cuando residía en León, Guanajuato. Posteriormente, durante una estancia en la Ciudad de México, conoció al maestro Dai Woon Moon, encuentro que marcó el rumbo de su trayectoria deportiva.
Más tarde ingresó a la escuela Moon Moo Won Duk Kwan del maestro Eduardo Martínez, en Puebla, donde inició formalmente su formación en taekwondo. En 1977 participó en el proceso selectivo para integrar la selección mexicana que competiría en el Tercer Campeonato Mundial de Taekwondo celebrado en Chicago, alcanzando los cuartos de final.
Además de su faceta como deportista e instructor, destacó en el ámbito del arbitraje internacional. En 1992 fue designado árbitro en los Juegos Olímpicos de Barcelona, una de las máximas distinciones dentro de esta especialidad.
En 1981 fundó la escuela Moo Duk Kwan en Veracruz, desde donde impulsó la práctica del taekwondo y se consolidó como uno de los principales promotores de este deporte en el estado.

También ocupó cargos de relevancia dentro de la organización deportiva, entre ellos la presidencia de la Asociación Estatal de Taekwondo de Veracruz y del Colegio de Árbitros de Veracruz. Asimismo, integró el Cuerpo Técnico de Moon Moo Won Duk Kwan como examinador de grados Kups y Dan.
A lo largo de su carrera formó numerosas cintas negras, muchos de los cuales actualmente se desempeñan como instructores en diversas instituciones educativas de Veracruz, entre ellas la Universidad Cristóbal Colón, la Universidad Veracruzana, el Instituto Rougier y la Escuela Rafael Díaz Serdán.
Con su fallecimiento, el deporte veracruzano pierde a uno de sus máximos exponentes y formadores, cuya influencia permanece en cientos de alumnos que encontraron en él un maestro y guía dentro y fuera del tatami.