Tener una molestia en la rodilla y "aguantarse" porque no parece tan grave es uno de los errores más comunes que terminan costando caro. El doctor Gustavo Cayetano Báez, especialista en cirugía de rodilla, lanza una advertencia clara: ignorar un problema en esta articulación no solo empeora esa lesión, sino que puede arrastrar a la otra rodilla al mismo destino.
La razón es sencilla y contundente. Cuando una rodilla duele o falla, el cuerpo de manera instintiva carga más peso sobre la pierna sana. Con el tiempo, ese esfuerzo extra cobra factura.
"Cuando tú tienes un problema en la rodilla tienes que atenderlo porque si te recargas más tiempo sobre la otra, vas a tener ahora desgastadas las dos rodillas y efectivamente nada más tenemos dos, ya no tenemos tres".
Pocas articulaciones del cuerpo tienen la carga de trabajo que soporta la rodilla. Caminar, subir o bajar escaleras, ponerse de pie, sentarse: casi ningún movimiento cotidiano la deja descansar. Por eso, cualquier limitación o dolor que interfiera con estas actividades es señal suficiente para buscar una valoración médica, según subraya el especialista.
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Lo que muchas personas desconocen es que este tipo de problemas no son exclusivos de quienes ya tienen canas. El desgaste articular puede llegar mucho antes de lo esperado, y el doctor Cayetano Báez lo confirma con datos que sorprenden.
"Hay gente de 19, 20 años que puede tener un desgaste ya prematuro de la rodilla".
El auge de las actividades físicas de alto impacto entre personas jóvenes es una tendencia que llegó para quedarse, pero también ha traído consecuencias en los consultorios de ortopedia. El especialista señala que el problema no es hacer deporte, sino hacerlo sin la preparación o supervisión adecuada.
Correr en superficies duras, practicar deportes de contacto sin entrenamiento previo o exigir al cuerpo más de lo que puede tolerar son situaciones que, acumuladas, pueden desgastar el cartílago de la rodilla a una edad en la que nadie lo esperaría. Y cuando eso ocurre, la articulación pierde su capacidad de amortiguar el impacto de cada paso.
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Entre los factores que el especialista identifica como contribuyentes al daño articular en pacientes jóvenes se encuentran:
Mucha gente espera a que el dolor sea insoportable antes de consultar a un especialista. El doctor Cayetano Báez pide cambiar esa lógica. No se trata de esperar a no poder caminar, sino de actuar cuando la molestia empieza a limitar la vida diaria.
"Si tú tienes una molestia y te está generando una limitación es cuando tú tienes que acudir a un médico, a una valoración para saber cómo resolverlo".
Una valoración oportuna permite identificar el tipo y grado de daño articular, lo que a su vez abre un abanico de opciones de tratamiento. Cuanto antes se detecta el problema, mayores son las posibilidades de resolverlo con intervenciones menos invasivas y de recuperar la movilidad plena.
El paso de los años inevitablemente afecta las articulaciones, pero eso no significa que no se pueda hacer nada al respecto. El especialista explica que existen medidas concretas para retrasar el deterioro y evitar que una lesión avance hasta un punto crítico. El ejercicio moderado, el control de peso y la atención médica temprana son aliados fundamentales en ese proceso.
Sin embargo, cuando el daño ya es muy avanzado y otras alternativas se han agotado, la medicina tiene una respuesta para devolver la calidad de vida al paciente.
"Cuando ya hay un problema en la rodilla que tienes un desgaste ya muy avanzado, podemos nosotros hacer un reemplazo de la rodilla para que la persona pueda volver a caminar".
El reemplazo de rodilla, conocido también como artroplastia total de rodilla, es un procedimiento quirúrgico en el que la articulación dañada se sustituye por una prótesis. Se trata de una de las cirugías ortopédicas más realizadas en el mundo y con altos índices de éxito, capaz de devolver a quienes la reciben la posibilidad de realizar sus actividades diarias sin dolor.
El mensaje del doctor Cayetano Báez es directo y sin rodeos. Un dolor en la rodilla no es algo que deba ignorarse ni tratarse solo con reposo indefinido. Cada semana que pasa sin atención puede traducirse en mayor desgaste, y ese deterioro puede terminar arrastrando también a la articulación contraria.
La movilidad es uno de los pilares de la independencia y la calidad de vida. Cuidar las rodillas desde el primer síntoma, sin importar la edad, es una decisión que puede marcar la diferencia entre una vida activa y años de limitaciones. La recomendación es clara: ante cualquier molestia persistente o limitación funcional, consultar con un especialista en cirugía ortopédica es el primer y más importante paso.