Habitantes de varios fraccionamientos de la zona norte de la ciudad de Veracruz denuncian que desde hace tiempo están padeciendo problemas para trasladarse debido a la falta de camiones urbanos que ingresen a sus colonias.
Entre las zonas afectadas se encuentran Renacimiento, Condado Valle Dorado, Casas Fantasmas, Granjas y Bahía Libre, entre otras, donde los residentes aseguran que las opciones de transporte público resultan insuficientes para atender la demanda.
Ante esta situación, los vecinos tienen que salir de sus fraccionamientos y caminar hasta la autopista Veracruz-Cardel, donde buscan abordar alguna unidad que los lleve hacia el centro de la ciudad o a otros puntos.
Sin embargo, llegar hasta la carretera no garantiza que puedan subir a un autobús.
Jessica Martínez, habitante de la zona, explicó que después de recorrer un largo tramo a pie, los usuarios se encuentran con otro problema: las unidades que circulan por la autopista provienen de otras colonias y, al llegar a este punto, muchas ya van llenas, por lo que los conductores no se detienen.
"Ninguno de nosotros tenemos ruta; lo que pasa que nosotros tenemos que caminar hacia la carretera y de ahí agarramos (las rutas) Colinas de Santa Fe, Galas, pero como ya vienen de Campanario, Oasis y Geo ya van llenos, entonces logran alcanzar unos pocos el camión".
Cuando no logran subir, la alternativa es seguir caminando por la orilla de la autopista, sorteando automóviles particulares, autobuses foráneos y camiones de carga pesada, hasta llegar al primer puente de norte a sur donde existe más posibilidad de encontrar un espacio libre en alguna unidad.
Lo que más agota a los vecinos no es solo la distancia, sino la incertidumbre. Antes, existía al menos cierta regularidad: sabían a qué hora podían esperar una unidad.
"Sí es bastante, demasiado, demasiado, todos tenemos que caminar hacia allá, unos 15 o 20 minutos (...) Ya es a todas horas, antes había un punto medio en el que decíamos a tal hora sale, pero ahora ya no".
Muchos de ellos lo hacen con bolsas del mandado, con niños de la mano, con adultos mayores que no tienen otra opción, y con el flujo constante de vehículos pesados pasando a centímetros.
Aunque en su momento algunas rutas de transporte urbano contemplaban oficialmente ingresar a estos fraccionamientos, los operadores de las unidades argumentan que dejaron de hacerlo por el deterioro que han tenido desde hace varios años las calles internas.
El resultado es un conflicto que se repite constantemente entre pasajeros y operadores, sin que nadie con autoridad para resolverlo haya intervenido de forma efectiva hasta ahora.
Obligar a personas a caminar por los acotamientos de una autopista federal de alto tránsito no es solo un fallo en el servicio público de transporte: es una situación que puede costar vidas.
La autopista Veracruz-Cardel concentra un flujo permanente de vehículos que incluye:
Los vecinos llevan tiempo en esta situación, las rutas con cobertura en la zona están identificadas, los fraccionamientos afectados son varios y con poblaciones considerables.
Sin embargo, a la fecha no existe una solución concreta ni un compromiso público por parte de las autoridades municipales o de las empresas concesionarias del transporte urbano en Veracruz.
Mientras tanto, los habitantes de Renacimiento, Condado Valle Dorado, Casas Fantasmas, Granjas y Bahía Libre siguen haciendo lo que pueden: salir temprano, caminar más de lo necesario y esperar que algún camión venga con espacio.