El fenómeno de El Niño podría convertirse en uno de los más fuertes de los últimos años y sus efectos ya son motivo de vigilancia en Veracruz, donde podría provocar una temporada con *más frentes fríos, nortes y episodios de lluvias intensas.
El meteorólogo de la Secretaría de Protección Civil de Veracruz, José Llanos, explicó que existe un 95 por ciento de probabilidad de que El Niño alcance su mayor intensidad durante el trimestre de octubre, noviembre y diciembre.
Además, existe un 80 por ciento de probabilidad de que sus efectos persistan hasta marzo, abril y mayo, por lo que el fenómeno podría influir en las condiciones meteorológicas de Veracruz durante varios meses.
“Por lo pronto, existe un 95% de que alcance su mayor intensidad entre el trimestre octubre, noviembre y diciembre y persista hasta el trimestre eh marzo, abril, mayo con un 80%”.
Llanos señaló que, de acuerdo con los registros disponibles desde aproximadamente 1950, este evento podría convertirse en uno de los más fuertes de los últimos años, por lo que pidió mantener un seguimiento constante.
“Estamos en un evento del Niño, el cual todo hace indicar que se puede convertir en el más fuerte de los últimos años, por lo menos desde que se tienen registro allá por el año 1950”, dijo el experto.
¿Qué significa El Niño para Veracruz?
Uno de los principales efectos que podría sentirse en el estado será un incremento en la frecuencia de frentes fríos y nortes durante el otoño.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que vaya a llover más en términos acumulados. El especialista explicó que la cantidad total de lluvia podría mantenerse dentro de los valores normales o incluso ser menor, pero existe el riesgo de que se presenten lluvias extremas en periodos específicos.
Esto ocurre debido a la interacción entre el aire frío de los frentes y la humedad proveniente de los sistemas tropicales.
De esta manera, Veracruz podría enfrentar episodios en los que el tiempo cambie rápidamente: mientras un sistema tropical aporta humedad, la llegada de aire frío puede favorecer lluvias de mayor intensidad.
Septiembre, octubre y noviembre serán meses clave
Durante septiembre todavía predominarán las ondas tropicales, bajas presiones, vaguadas y ciclones, aunque gradualmente comenzará a aumentar la influencia de los frentes fríos.
Para octubre, se espera una mayor frecuencia de frentes fríos y nortes, algunos de ellos con posibilidad de interactuar con sistemas tropicales y generar lluvias intensas.
En noviembre, la frecuencia de estos sistemas podría aumentar todavía más, junto con una alta probabilidad de lluvias intensas.
Las regiones que podrían recibir cantidades importantes de lluvia son principalmente las cuencas del Tecolutla al Colipa y del Papaloapan al Tonalá, incluyendo la región de Los Tuxtlas.
No solo serán lluvias: también habrá viento, frío y oleaje
Protección Civil recordó que los frentes fríos que llegan a Veracruz pueden generar diferentes condiciones meteorológicas.
Entre ellas se encuentran lluvias, lloviznas, nieblas, descenso de temperatura, heladas, caída de aguanieve e incluso nevadas en las zonas donde las condiciones lo permiten.
Uno de los efectos más conocidos son los nortes, que pueden generar fuertes rachas de viento y, en algunos casos, alcanzar velocidades violentas.
A esto se suma el incremento del oleaje en las costas veracruzanas, por lo que las condiciones marítimas también deberán mantenerse bajo vigilancia.
Ante este escenario, José Llanos hizo un llamado a la población a prepararse desde ahora para la temporada de frentes fríos y nortes, y no esperar a que se presenten los primeros eventos para tomar medidas preventivas.
La evolución de El Niño será monitoreada durante los próximos meses, ya que su intensidad y duración serán factores importantes para determinar qué tan marcados serán sus efectos sobre el clima de Veracruz.