Este martes por la tarde, autoridades de Transporte Público del Estado de Veracruz realizaron un nuevo operativo contra el transporte por aplicación en la ciudad, esta vez contra usuarios de BlaBlaCar, la popular plataforma digital de viajes compartidos que conecta conductores particulares con pasajeros que van al mismo destino.
El operativo se llevó a cabo sobre la calle Salvador Díaz Mirón, en la esquina con Azueta, una zona céntrica del puerto de Veracruz. Ahí, elementos de Transporte del Estado interceptaron una camioneta van blanca cuyos ocupantes se dirigían a Xalapa, la capital del estado, a través de un viaje previamente reservado en la plataforma.
Según lo reportado, las patrullas llegaron al lugar y sorprendieron al conductor cuando ya tenía a bordo a varios jóvenes listos para emprender el trayecto. Los elementos retuvieron la unidad de inmediato y ordenaron que todos los pasajeros descendieran del vehículo.
Las personas que viajaban en la van no ocultaron su molestia. Habían hecho una reservación formal a través de la aplicación y en cuestión de minutos se quedaron sin su viaje y sin una solución inmediata para llegar a su destino. Una vez que la unidad quedó vacía, las autoridades procedieron a asegurarla y retirarla del lugar.
Este tipo de situaciones pone sobre la mesa un conflicto que no es nuevo: por un lado, usuarios que encuentran en plataformas como BlaBlaCar una opción accesible y cómoda para moverse entre ciudades; por el otro, las autoridades que argumentan que estos traslados operan al margen de la regulación del transporte foráneo concesionado.
BlaBlaCar es una plataforma de origen francés con presencia en México que funciona bajo el modelo de viaje compartido: un conductor que va a cierto destino ofrece lugares en su vehículo a cambio de una contribución económica para compartir gastos de gasolina y peaje. La app conecta a ambas partes y gestiona el pago de forma digital.
A diferencia de servicios como Uber o Cabify, que operan en entornos urbanos, BlaBlaCar se enfoca en trayectos de larga distancia entre ciudades, lo que la pone directamente en competencia con el transporte foráneo concesionado, un sector que sí paga permisos y opera bajo regulación estatal.
Ese es precisamente el punto de conflicto: las autoridades de Transporte Público del Estado de Veracruz consideran que los conductores que ofrecen estos viajes sin concesión realizan transporte público no autorizado, lo que viola la normativa vigente en la materia.
El pasado 8 de agosto, Transporte del Estado ya había ejecutado un operativo similar en el que aseguró al menos dos camionetas van que también operaban bajo esta misma modalidad a través de BlaBlaCar.
Eso indica que las autoridades estatales han establecido una estrategia sostenida de fiscalización contra este tipo de transporte digital en la región, con operativos que se repiten y que tienen como objetivo principal las unidades tipo van que cubren la ruta entre el puerto de Veracruz y Xalapa, uno de los corredores con mayor demanda de movilidad en el estado.
La escena de los pasajeros bajando molestos de la camioneta en plena vía pública despertó reacciones encontradas. Para muchos usuarios de estas plataformas, BlaBlaCar representa una alternativa real frente al transporte foráneo tradicional: más económica, puntual y con la comodidad de abordar cerca de casa o del trabajo sin necesidad de llegar a una terminal de autobuses.
Para los operadores concesionados y para las propias autoridades, en cambio, permitir que este modelo opere sin regulación representa una competencia desleal y un riesgo para la seguridad de los pasajeros, quienes viajan en vehículos particulares sin las garantías que exige la ley para el transporte público.
El debate no tiene una respuesta fácil. Mientras la normativa estatal no contemple un esquema de regulación específico para plataformas de viajes compartidos de larga distancia, los operativos seguirán ocurriendo y los usuarios seguirán quedándose varados, como le pasó este martes a los jóvenes que solo querían llegar a Xalapa.
Por lo pronto, la unidad asegurada este martes permanece bajo resguardo de Transporte Público del Estado de Veracruz, y el caso se suma a los que ya se tienen documentados en lo que parece ser una campaña de fiscalización que va en aumento contra el transporte digital foráneo en la entidad.
Foto: Ricardo Jonás