El cierre ya les pega: obreros del Ingenio de Lerdo de Tejada mantienen la esperanza de volver a trabajar

Imagen El cierre ya les pega: obreros del Ingenio de Lerdo de Tejada mantienen la esperanza de volver a trabajar

Por: Joel Cruz
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Trabajadores del Ingenio San Pedro, uno de los complejos azucareros más importantes de Veracruz, llevan días apostados en las instalaciones del lugar esperando noticias que no terminan de llegar.

Desde que se anunció el cierre del ingenio, sus actividades económicas —y las de cientos de familias más— quedaron en pausa.

La plantilla permanente del ingenio supera las 480 personas, a las que se suman cerca de 700 trabajadores de temporada que participan en la zafra azucarera cada año.

Y eso sin contar los empleos indirectos que mueven la economía de toda la región: comercios, transportistas, proveedores y familias enteras que dependen, de una u otra forma, de que ese complejo siga funcionando.

Una semana decisiva para cientos de familias

Adriel Nantos Regueira, trabajador de base del ingenio, afirmó que sus compañeros siguen esperando una salida negociada al conflicto. Por ahora, no hay solución a la vista, pero la esperanza no se ha ido.

"Esta semana es primordial, esta semana es importante para el sector obrero, para ver si hay una solución; nosotros estamos esperando que haya una buena solución".

La expectativa es que empresarios, sindicato y gobierno del estado de Veracruz logren sentarse a la mesa y encontrar un camino que evite el cierre definitivo. 

Los obreros aseguran que ellos cumplieron

La última zafra azucarera, aseguran, fue exitosa. Durante ocho meses de trabajo continuo —con todo y condiciones climáticas adversas y algunos problemas técnicos— lograron moler 1 millón 235 mil toneladas de caña de azúcar, toda ella ya comprometida con compradores.

"La mano de obra está dispuesta, los compañeros obreros estamos dispuestos, nosotros como obreros hemos cumplido, en lo que cabe en nuestros departamentos como obreros hemos cumplido con lo que se ha exigido, hemos puesto nuestras manos, ahí están los resultados".

Nantos Regueira recordó también que en el área de molienda, que es su departamento, los números hablaron por sí solos.

Nota relacionada: Del campo al azúcar: así funciona un ingenio y así se produce en Veracruz

"Se molió bien, nosotros estamos encargados del departamento de la molienda y estuvimos al margen y gracias a Dios nos dimos cuenta que este equipo está para moler caña".

Reconocen que durante el proceso hubo señales de que algo no andaba bien en la parte administrativa o financiera del ingenio.

Sin embargo, confiaron en que los problemas se resolverían, como había ocurrido en otras ocasiones. Esta vez, la situación parece más grave.

El impacto se extiende por toda la región

El cierre del Ingenio San Pedro no es un problema que se quede únicamente en Lerdo de Tejada. La actividad de este complejo azucarero mueve la economía de varios municipios veracruzanos, algunos de ellos en zonas que ya de por sí enfrentan condiciones económicas difíciles.

Entre las localidades que resienten el impacto se encuentran:

  • Lerdo de Tejada, municipio sede del ingenio y el más directamente afectado.
  • Saltabarranca, cuya actividad económica está ligada históricamente al complejo.
  • Ángel R. Cabada, municipio productor de caña que provee materia prima al ingenio.
  • Tlacotalpan, ciudad patrimonio que también participa en la cadena productiva.
  • La región de Los Tuxtlas, zona que aporta mano de obra y caña de azúcar a la operación.

Negocios que vivían del flujo de trabajadores y sus salarios comienzan a notar la caída. La actividad comercial que genera un ingenio en plena zafra es considerable, y su ausencia deja un hueco difícil de llenar en el corto plazo.

¿Qué sigue para el Ingenio San Pedro?

De momento, los obreros mantienen su presencia en las instalaciones del complejo como una forma de presión y de mantenerse al tanto de cualquier novedad.

La apuesta es que las negociaciones entre las partes involucradas den frutos antes de que el cierre se vuelva irreversible.

La caña de azúcar ha sido durante décadas uno de los pilares del campo veracruzano, y los ingenios son el eslabón que convierte esa materia prima en empleo formal, en derrama económica, en comunidades activas.

Perder uno de esos complejos ocasionará pérdidas importantes: es el sustento de más de mil familias que hoy no saben qué va a pasar los días que vienen.

 

 

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