La tarde de este sábado en el callejón Toña La Negra del tradicional barrio de La Huaca, de Veracruz, se llevó a cabo el 'concurso de comelones' organizado en el marco del Festival de la Gorda y la Picada.
La dinámica consistió en que varios veracruzanos mayores de edad se comieran el mayor número de picadas posibles en cuatro minutos a la vista del público en general y con un jurado integrado por varias personas.
Eduardo Torres, uno de los organizadores del evento, explicó que el evento no tiene precedentes dentro del festival.
Se trata de la primera ocasión en que se organiza una actividad de este tipo, pensada especialmente para fomentar la convivencia entre los asistentes y darle un toque diferente a la celebración de uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía porteña.
La dinámica despertó el ánimo del público desde antes de arrancar, con participantes que llegaron decididos a dejarse el alma en cada picada.

El triunfo fue para Guillermo, un joven originario de la colonia Los Volcanes que no solo ganó el concurso, sino que llegó como el primero en inscribirse. Torres destacó su entusiasmo desde el primer momento:
"Muy entusiasta porque fue el primero que se vino a inscribir, fue el primerito que se comunicó y me dijo 'yo quiero participar' llegó y ganó (...) Se comió ocho picadas y media en menos de cuatro minutos que es un tiempo considerable".
El premio para el ganador fue de 500 pesos en efectivo más una serie de regalos adicionales que completaron una tarde redonda para el joven de Los Volcanes.

Guillermo contó que se animó a participar después de ver videos de personas que se dedican profesionalmente a los concursos de comida. Esa influencia digital lo empujó a dar el paso, aunque eso no le quitó los nervios cuando llegó el momento de la verdad:
"Me motivó porque solo de ver en YouTube bastantes personas que se dedican a este rubro me quise animar a intentar, me sentí bastante nervioso pero sabía que iba a ganar porque normalmente la gente que concursa es bastante adulta y no está acostumbrada a este tipo de concursos".
Una mezcla de estrategia, autoconocimiento y juventud que al final resultó ser la combinación perfecta para llevarse el primer lugar.
Aunque Guillermo acaparó los reflectores, el concurso reconoció también a quienes quedaron en segundo y tercer lugar, quienes igualmente recibieron premios como parte del espíritu festivo e incluyente que caracterizó la actividad.

El Festival de la Gorda y la Picada siguió su curso con familias enteras recorriendo el callejón Toña La Negra para disfrutar de los sabores más representativos de la cocina veracruzana.
El barrio de La Huaca es uno de esos rincones del puerto de Veracruz que guarda historia, tradición y mucho sabor en cada esquina.

El Festival de la Gorda y la Picada es precisamente una de esas celebraciones que cada año recuerdan por qué la gastronomía veracruzana tiene un lugar especial no solo en el estado, sino en la identidad culinaria de todo México.
Las gordas y las picadas son antojitos de masa de maíz que se preparan de distintas formas y se complementan con frijoles, salsa, queso y otros ingredientes que varían según el gusto y la tradición familiar.

Son parte fundamental de la vida cotidiana del veracruzano y, eventos como este, ayudan a que esa herencia culinaria no se pierda entre generaciones.