El caso del Pato Merlín ha desatado una discusión nacional sobre la importancia de registrar una marca a tiempo. Aunque la popular mascota ya era ampliamente conocida por el público, una persona habría intentado registrar su nombre ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) antes que su propietaria. ¿Qué dice la ley y cómo se protege una marca en México?
La polémica alrededor del Pato Merlín ha puesto sobre la mesa una pregunta que miles de emprendedores, creadores de contenido y empresarios se hacen todos los días: ¿cómo registrar una marca ante el IMPI y cuánto tiempo tarda el trámite?
De acuerdo con el abogado Ernesto Contreras de la Madrid, especialista en propiedad intelectual, el registro de una marca es el mecanismo legal que permite a una persona o empresa obtener el uso exclusivo de un nombre, logotipo o signo distintivo para explotarlo comercialmente.
La mascota conocida como Pato Merlín ganó notoriedad pública durante las actividades relacionadas con el Mundial de Futbol que se celebrará en México. Sin embargo, antes de que su propietaria, Claudia Gómez, iniciara formalmente el trámite de registro, otras personas habrían presentado solicitudes para registrar el nombre.
Según explicó el especialista, se trata de un caso en el que existen hechos públicos notorios que permiten identificar quién ha utilizado y difundido originalmente la marca. Por ello, el propio titular del IMPI ya se pronunció en favor de que la familia Gómez conserve los derechos sobre la denominación.
"La protección no recae sobre el pato como mascota, sino sobre el nombre y los signos distintivos asociados que pueden explotarse comercialmente", explicó.
El trámite se realiza ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), organismo encargado de proteger marcas, diseños industriales y otros signos distintivos.
Entre los principales requisitos se encuentran:
Antes de iniciar el procedimiento, los especialistas recomiendan realizar una búsqueda para verificar que no exista una marca similar o idéntica previamente registrada.
El proceso de registro suele tardar entre cuatro y seis meses, tiempo durante el cual el IMPI analiza la solicitud y verifica que cumpla con todos los requisitos legales.
Una vez otorgado el registro, la protección tiene una vigencia de 10 años, con posibilidad de renovarse por periodos iguales de manera indefinida.
En términos generales, pueden registrarse todos aquellos signos que permitan distinguir productos o servicios de otros similares en el mercado.
Algunos ejemplos son:
Esto incluye desde restaurantes y negocios locales hasta productos de consumo masivo, plataformas digitales o proyectos de entretenimiento.
El IMPI cuenta con herramientas de búsqueda que permiten consultar si un nombre o signo distintivo ya se encuentra registrado o si existen antecedentes que puedan impedir su aprobación.
Los especialistas suelen realizar búsquedas fonéticas y documentales para detectar posibles conflictos antes de presentar una solicitud formal.
La controversia demuestra que la popularidad de una marca o personaje no garantiza automáticamente la protección legal de sus derechos. Para evitar conflictos, expertos en propiedad intelectual recomiendan registrar cuanto antes cualquier nombre, logotipo o proyecto que tenga potencial comercial.
En un entorno donde una idea puede volverse viral en cuestión de días, proteger legalmente los activos de una marca puede marcar la diferencia entre conservar su explotación exclusiva o enfrentar disputas legales que podrían prolongarse durante meses.
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