Veracruz enfrenta una elevada vulnerabilidad por deslizamientos de laderas, especialmente en regiones montañosas ubicadas en los límites con los estados de Hidalgo y Puebla, donde las lluvias podrían provocar derrumbes, deslaves y afectaciones a comunidades asentadas en zonas de riesgo.
Así lo advirtió la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, durante la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, al presentar un diagnóstico sobre los principales riesgos naturales que enfrenta la entidad durante la actual temporada de lluvias y ciclones tropicales.
La funcionaria federal explicó que México cuenta con una geografía compleja, caracterizada por montañas, sierras y cerros que requieren vigilancia permanente, especialmente durante los periodos de precipitaciones intensas.
Al presentar el mapa de susceptibilidad por inestabilidad de laderas, señaló que las áreas con mayor riesgo en Veracruz se ubican principalmente en la región montañosa que colinda con Hidalgo y Puebla, dentro de la zona de influencia de la Sierra Madre Oriental.
"Es un tema que tenemos que revisar. Somos un país con muchas montañas, con muchos cerros, con una geografía muy importante que tenemos que vigilar de manera constante", expresó.
De acuerdo con los datos del Atlas Nacional de Riesgos y los estudios de susceptibilidad por movimientos de ladera, 194 de los 212 municipios veracruzanos presentan un grado muy alto de riesgo por deslizamientos, lo que representa más del 90 por ciento del territorio estatal.
Velázquez Alzúa destacó que esta condición obliga a las autoridades federales, estatales y municipales a mantener una vigilancia permanente ante cualquier evento meteorológico que pudiera desencadenar derrumbes o deslaves.
"Con base en estos datos del mapa de susceptibilidad en la inestabilidad de laderas, en Veracruz el grado muy alto se distribuye en 194 municipios. Es alto, tenemos que estar pendientes", afirmó.
Entre todos los municipios evaluados, Zongolica y Tlachichilco fueron identificados como las zonas con mayor propensión a sufrir deslizamientos de tierra.
La coordinadora nacional de Protección Civil llamó a las autoridades municipales de estas regiones a reforzar las medidas preventivas y mantener informada a la población durante los periodos de lluvia.
"Los municipios más propensos a este fenómeno son Zongolica y Tlachichilco. Son las dos zonas donde tendríamos que poner una atención especial", señaló.
Ambos municipios se caracterizan por su relieve montañoso, pendientes pronunciadas y comunidades asentadas en laderas, factores que incrementan la posibilidad de derrumbes cuando se presentan precipitaciones constantes.
Laura Velázquez enfatizó que los deslizamientos no necesariamente ocurren únicamente durante tormentas extremas o lluvias extraordinarias.
Explicó que precipitaciones acumuladas de 20 a 30 milímetros en periodos de entre 30 minutos y una hora pueden ser suficientes para generar condiciones de riesgo en zonas vulnerables.
Por ello, exhortó a los ayuntamientos a emitir alertas preventivas sin esperar lluvias de gran intensidad.
"No es esperar los 100 milímetros. A veces tenemos 20 o 30 milímetros durante 30 minutos, 45 minutos o una hora, y ya es momento de tener advertencia a la población", indicó.
Ante este panorama, Protección Civil federal llamó a fortalecer los mecanismos de monitoreo en regiones serranas y a mantener comunicación constante con las comunidades ubicadas en zonas de ladera.
Entre las principales recomendaciones destacan:
Vigilar el comportamiento de cerros y taludes durante las lluvias.
Reportar grietas o hundimientos en terrenos y viviendas.
Evitar asentamientos en zonas identificadas como inestables.
Atender oportunamente las alertas emitidas por Protección Civil.
Mantener rutas de evacuación identificadas en comunidades de riesgo.
Las autoridades señalaron que la temporada de lluvias apenas comienza y que el monitoreo de las zonas montañosas será fundamental para prevenir emergencias y proteger a la población que habita en las regiones más vulnerables del estado.