La Unión Europea "estaba lista" para activar el instrumento anticoerción contra Estados Unidos si el presidente Donald Trump hubiera cumplido su amenaza de imponer aranceles, una herramienta que "siempre está sobre la mesa", aunque su uso se ha alejado tras el anuncio sobre Groenlandia que ha anunciado el inquilino de la Casa Blanca.
Así lo aseguraron este jueves fuentes europeas, horas antes de que los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reúnan en Bruselas para analizar el rumbo que debe tomar la relación transatántica, un año después del retorno de Trump al poder.
"Los líderes tendrán esta discusión en un contexto más positivo que hace 24 horas. Creo que hay lecciones que se han aprendido sobre lo que ha ocurrido. El hecho de que tras las amenazas, la UE, los Estados miembros se coordinaran rápidamente, reaccionaran con calma pero también con firmeza, reaccionaran con claros principios, ha sido, ciertamente, un aspecto que hay que tener en cuenta", dijeron las fuentes.
La víspera de la cumbre, Trump anunció un acuerdo con la OTAN sobre la isla ártica, cuyos detalles aún se están trabajando, pero que le ha llevado a retirar su amenaza de imponer aranceles contra Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia, Finlandia, Países Bajos, Noruega y Reino Unido.
Una intimidación que llevó a la UE a estudiar la posibilidad de tomar represalias comerciales contra Estados Unidos por valor de 93.000 millones de euros e incluso a plantearse la opción de usar el instrumento anticoerción por primera vez en la historia.
"Hay pocas dudas de que si se hubieran llevado a cabo las amenazas arancelarias, habría coerción. (Ahora) No es el caso", continuaron las citadas fuentes, quienes, no obstante, consideraron que "sigue siendo relevante" que los líderes europeos se reúnan hoy.
Con la vuelta de Trump a la Casa Blanca "hay un nuevo estilo, nuevas políticas. Por nuestra parte (...) hemos hecho lo que pensábamos que era necesario para estabilizar la relación, para que fuera beneficiosa para ambas partes, dada la importancia de esta relación que nadie pone en duda. Lo que hemos visto, más recientemente es que a veces es volátil".
Por eso, "es importante que los líderes se reúnan (...) para discutir cómo entienden esta nueva realidad", apuntaron las fuentes.
Al mismo tiempo, el presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange, que ayer anunció que la Eurocámara no iba a ratificar el pacto comercial que la UE y Estados Unidos firmaron en verano, aseguró hoy que pese a que Trump haya dado marcha atrás, "no hay espacio para una falsa sensación de seguridad".
"La próxima amenaza seguramente llegará. Por eso es aún más importante que establezcamos límites claros, utilicemos todos los instrumentos legales disponibles y los apliquemos según sea apropiado para la situación", escribió en redes sociales.
Lange señaló que "aún no se conocen muchos detalles sobre el acuerdo propuesto con Groenlandia. Pero los necesitamos para decidir cómo proceder con la implementación del acuerdo comercial entre la UE y EE.UU.", un tema que los eurodiputados tratarán el próximo lunes, según anunció.
EFE