¿Podría ocurrir en México el nuevo tipo de ciberataque contra supermercados en Europa? Encendió las alertas sobre la seguridad de los equipos conectados a internet, luego de que delincuentes consiguieran manipular los sistemas de refrigeración de distintos establecimientos para elevar la temperatura de refrigeradores y congeladores, provocar la pérdida de alimentos y generar daños económicos.
Los ataques más recientes se registraron durante la madrugada de este lunes 2 de noviembre en Bélgica, Suecia, Países Bajos, Luxemburgo, Irlanda y Estonia, tres semanas después de que cientos de supermercados franceses sufrieran incidentes similares durante octubre. En Bélgica, alrededor de 40 establecimientos de la cadena Delhaize resultaron afectados, además de 15 tiendas de Carrefour y cinco de Spar. Medios europeos reportaron pérdidas de alimentos por aproximadamente 100 mil euros, equivalentes a más de dos millones de pesos mexicanos.
En Suecia, las cadenas ICA y Coop también reportaron problemas en sus equipos de refrigeración. Seis establecimientos de Coop resultaron afectados, mientras que una tienda de ICA informó que sus congeladores alcanzaron temperaturas de hasta 50 grados Celsius.
El mismo tipo de ataque podría replicarse en México, debido a que los sistemas de refrigeración automatizados y conectados a internet también forman parte de la infraestructura tecnológica utilizada por establecimientos comerciales e industriales.
La posibilidad radica en que estos equipos pueden ser administrados a distancia y, si cuentan con vulnerabilidades, contraseñas débiles, programas desactualizados o conexiones sin suficiente protección, podrían convertirse en objetivos de los ciberdelincuentes.
En México ya existen antecedentes de amenazas contra sistemas tecnológicos industriales. Un informe de Minsait sobre ciberseguridad en entornos operacionales publicado en 2025 advirtió sobre riesgos derivados de sistemas antiguos, accesos remotos sin controles adecuados y redes informáticas que no están suficientemente separadas de los sistemas que controlan operaciones físicas.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ha advertido sobre la importancia de mantener actualizados los dispositivos, utilizar contraseñas robustas y activar mecanismos adicionales de autenticación para impedir accesos no autorizados.
A diferencia de un robo convencional, los delincuentes no necesitan ingresar a las tiendas ni manipular físicamente los aparatos. Aprovechan las conexiones digitales que permiten supervisar y controlar los equipos de refrigeración a distancia. Los supermercados utilizan sistemas automatizados para regular la temperatura de vitrinas, cámaras frigoríficas y congeladores, así como para detectar fallas y facilitar el mantenimiento.
Los atacantes consiguen acceder a esos controles y modificar sus configuraciones para activar el modo de descongelación (defrost), elevar la temperatura o prolongar los ciclos de calentamiento.
En el ataque registrado en Francia, los delincuentes consiguieron extender un ciclo de descongelación de una hora a ocho horas, además de retrasar las alertas que debían advertir sobre las anomalías.
De esta manera, los equipos dejaron de conservar los alimentos a temperaturas adecuadas durante varias horas, mientras el personal de los establecimientos tardaba en detectar el problema. En algunos supermercados franceses, los congeladores alcanzaron los 50 grados Celsius y se reportaron daños en equipos, pérdida de productos e incluso incendios.
El antecedente más importante ocurrió durante la noche del 11 al 12 de octubre en Francia, donde cientos de supermercados sufrieron alteraciones en sus sistemas de refrigeración. Entre las cadenas afectadas estuvieron Intermarché, Coopérative U, Carrefour, E.Leclerc y Monoprix.
Los delincuentes modificaron los controles de los congeladores para elevar las temperaturas hasta 50 grados Celsius y prolongaron los ciclos de descongelación, lo que retrasó la activación de algunas alertas. Las pérdidas obligaron a desechar grandes cantidades de carne, lácteos, verduras y productos congelados. Algunos establecimientos reportaron daños económicos de decenas de miles de euros, mientras que otros superaron los 130 mil euros.
Las autoridades francesas abrieron una investigación y señalaron vulnerabilidades en los sistemas de control de refrigeración. Entre los equipos identificados estaban dispositivos de la empresa danesa Danfoss, algunos de ellos sin actualizaciones de seguridad disponibles.