La medida contempla limitar los dispositivos móviles durante toda la jornada en primaria y secundaria; en bachillerato, cada plantel establecerá sus propias reglas, mientras que en universidades se promoverá el uso responsable de la tecnología.
A partir del próximo 3 de noviembre, las escuelas de México implementarán nuevas disposiciones para regular el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos móviles, con restricciones diferenciadas de acuerdo con el nivel educativo.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que en primaria y secundaria los estudiantes no podrán utilizar sus celulares durante la jornada escolar, incluidos los horarios de clase y los recreos.
En el caso de los planteles de educación media superior, las reglas serán definidas por cada comunidad escolar, por lo que las condiciones de uso podrán variar entre instituciones.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, explicó que estas medidas se aplicarán tanto en escuelas públicas como privadas y buscan disminuir las distracciones, mejorar la concentración de los alumnos y recuperar los espacios de convivencia entre estudiantes.
“Queremos que regresen la convivencia en los patios, las charlas en los pasillos, la concentración y las amistades en el aula”, expresó durante la Cuarta Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria 2026 del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu).
La SEP detalló que la aplicación de las disposiciones dependerá del nivel escolar:
Primaria: los teléfonos celulares estarán restringidos durante toda la jornada escolar, tanto en las aulas como en los recreos.
Secundaria: se aplicará la misma limitación, por lo que los estudiantes no podrán utilizar sus dispositivos durante el horario escolar.
Bachillerato: cada plantel establecerá sus propios lineamientos mediante acuerdos con la comunidad educativa, tomando en cuenta sus necesidades y características.
Educación superior: no se contempla el mismo esquema de prohibición. En coordinación con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), se impulsará el uso crítico y responsable de las herramientas digitales.
De acuerdo con Mario Delgado, la regulación pretende que los estudiantes tengan menos distractores durante sus actividades académicas y recuperen la interacción directa con sus compañeros.
Para las universidades, el planteamiento será diferente: se busca fortalecer la formación de los jóvenes en temas relacionados con los algoritmos, la inteligencia artificial y el impacto de la tecnología en la vida académica y social.
De esta manera, las nuevas disposiciones no representan una prohibición generalizada para todos los niveles educativos, sino un esquema que establece restricciones más estrictas en educación básica y otorga mayor autonomía a los planteles de bachillerato y educación superior.