El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, confirmó que el Gobierno federal asignó 800 millones de pesos en recursos extraordinarios para atender necesidades del sistema educativo en entidades como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, aunque negó que dichos fondos hayan sido parte de una negociación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para poner fin a sus movilizaciones en la Ciudad de México.
El funcionario explicó que estos recursos forman parte de las partidas que regularmente se destinan para resolver problemáticas educativas en los estados con mayores carencias y no están vinculados a acuerdos específicos con organizaciones sindicales.
“Siempre existen recursos para atender el rezago educativo. Estos apoyos se canalizan principalmente a estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde se requiere fortalecer diversos aspectos del servicio educativo”, señaló.
Mario Delgado detalló que los fondos extraordinarios se emplean en acciones como la creación de plazas para maestros, ampliación de cargas horarias, sustitución de personal docente y atención de otras necesidades operativas en escuelas públicas.
Aseguró que la asignación de estos recursos responde a diagnósticos realizados en cada entidad federativa y no a compromisos adquiridos durante las negociaciones con la CNTE.
“Nunca se les ofreció ese dinero para que retiraran el plantón o dejaran las protestas. Se trata de recursos que atienden necesidades reales del servicio educativo en los estados”, sostuvo.
Asimismo, indicó que la Secretaría de Educación Pública mantiene este tipo de procesos con las distintas representaciones sindicales reconocidas, debido a los constantes movimientos y requerimientos que enfrenta el sistema educativo nacional.
Las declaraciones del titular de la SEP se producen luego de que la CNTE anunciara el fin de las movilizaciones que mantuvo durante 19 días en la Ciudad de México y otras entidades del país.
Como parte de esta decisión, integrantes de la coordinadora comenzaron a retirar el plantón que permanecía instalado en el Centro Histórico de la capital, mientras definen nuevas estrategias de organización mediante su Asamblea Nacional Representativa.
Durante las últimas semanas, el magisterio disidente realizó marchas, bloqueos y diversas protestas para exigir respuestas a sus demandas laborales y educativas.
El secretario afirmó que la dependencia federal mantiene abiertos los canales de comunicación con las organizaciones docentes para atender las problemáticas específicas de cada estado.
Explicó que el sistema educativo enfrenta una constante movilidad de personal derivada de jubilaciones, cambios de adscripción y nuevas necesidades en los planteles escolares, por lo que se requiere una atención permanente.
“Estamos hablando de más de un millón de docentes en todo el país y más de 200 mil escuelas de educación básica. Todas esas incidencias deben atenderse de manera continua”, puntualizó.
Delgado reiteró que el objetivo es garantizar el funcionamiento adecuado de los centros educativos y fortalecer la atención a las necesidades de estudiantes y maestros en las distintas regiones del país.