El aislamiento social, las expresiones de desesperanza y los cambios importantes en el comportamiento pueden ser señales de alerta de riesgo suicida, por lo que es importante que familiares y personas cercanas presten atención y busquen ayuda profesional, señaló el psicólogo clínico y psicoterapeuta Carlos Sánchez Muñoz.
En entrevista para XEU Noticias, el especialista explicó que la prevención del suicidio, particularmente entre jóvenes y adolescentes, requiere que las familias aprendan a identificar posibles señales de riesgo, escuchen sin juzgar y faciliten el acceso a atención psicológica.
Indicó que algunas expresiones que deben tomarse en serio son frases como “quisiera desaparecer”, “soy una carga” o “no tiene sentido seguir”, así como las despedidas inusuales, regalar pertenencias, el aislamiento, la desesperanza, el incremento en el consumo de sustancias y los cambios importantes en los patrones de sueño o comportamiento.
Sánchez Muñoz destacó que, ante estas señales, es importante acercarse a la persona y preguntarle directamente cómo se siente, incluso si ha pensado en hacerse daño o quitarse la vida.
Explicó que, si la persona reconoce tener pensamientos suicidas, se debe buscar conocer si existe un plan o acceso a medios con los que pudiera lastimarse, sin minimizar el riesgo cuando no exista un plan definido.
El psicólogo recomendó evitar los regaños, las comparaciones y las expresiones que culpabilicen a quien atraviesa por una situación emocional complicada. En cambio, sugirió responder con empatía y ofrecer acompañamiento para conseguir ayuda.
“Gracias por decírmelo, te tomo en serio, voy a acompañarte para conseguir ayuda”, es una de las respuestas que recomendó utilizar ante alguien que expresa pensamientos suicidas.
El especialista también llamó a las familias a no normalizar el aislamiento de niños y adolescentes, quienes pueden permanecer durante largos periodos encerrados en sus habitaciones o alejados de la convivencia con otras personas.
Señaló que es necesario mantener conversaciones frecuentes, atender situaciones como el acoso escolar y la violencia intrafamiliar, favorecer vínculos seguros y buscar atención profesional cuando existan problemas emocionales.
Asimismo, indicó que ante una situación de riesgo es importante generar un entorno seguro, mantener bajo resguardo medicamentos y otras sustancias peligrosas, y procurar que la persona reciba valoración especializada y seguimiento psicológico. En algunos casos, agregó, puede requerirse tratamiento farmacológico.
Discriminación también afecta la salud emocional de personas trans
Durante la entrevista, Carlos Sánchez Muñoz también abordó la situación de vulnerabilidad que enfrenta la población trans, a propósito del fallecimiento de una mujer trans relacionado con los hechos ocurridos en el puente de Allende, en el puerto de Veracruz.
El psicoterapeuta explicó que la identidad de género no constituye una enfermedad mental y señaló que el sufrimiento emocional que pueden experimentar las personas trans está relacionado, entre otros factores, con el rechazo, la discriminación, la violencia y la exclusión social.
Indicó que las agresiones, los insultos, el rechazo familiar y las dificultades para acceder a un empleo digno pueden generar afectaciones emocionales profundas y sentimientos de aislamiento.
En ese sentido, destacó la importancia del respaldo familiar y del respeto a la identidad de cada persona, pues contar con redes de apoyo contribuye a reducir situaciones de vulnerabilidad.
“El rechazo mata, la empatía salva vidas”, expresó el especialista, quien llamó a evitar los comentarios discriminatorios y la deshumanización de las personas, incluso en redes sociales.
Finalmente, invitó a la población que atraviesa una crisis emocional, así como a familiares preocupados por alguien que pudiera estar en riesgo, a comunicarse a la Línea de la Vida, 800 911 2000, donde se brinda atención gratuita y confidencial las 24 horas del día.