Este martes 3 de noviembre de 2026, Estados Unidos celebra sus elecciones intermedias (Midterm Elections), una jornada electoral en la que están en juego el control del Congreso, 36 gubernaturas y diversos cargos estatales y locales.
Los ciudadanos estadounidenses acuden a las urnas para elegir a los representantes que ocuparán distintos puestos durante los próximos años. Estos comicios se realizan a la mitad del mandato presidencial de Donald Trump y son considerados una evaluación política de su administración.
Uno de los principales puntos de atención es la renovación del Congreso estadounidense, integrado por dos cámaras: la Cámara de Representantes y el Senado.
En la Cámara de Representantes se disputan los 435 escaños, por lo que todos sus integrantes deberán someterse a votación.
Mientras que en el Senado están en juego 35 de los 100 escaños, de los cuales 33 corresponden al proceso electoral ordinario y dos a elecciones especiales para cubrir vacantes en Florida y Ohio.
Además, se celebran elecciones para elegir gobernadores en 36 estados, así como integrantes de legislaturas estatales, fiscales generales, secretarios de Estado y otros cargos de administración local.
En distintos puntos del país también se someten a votación propuestas ciudadanas y reformas relacionadas con temas como el aborto, los impuestos y la redistribución de distritos electorales.
La jornada electoral es relevante porque sus resultados determinarán qué partido tendrá el control de la Cámara de Representantes y del Senado durante la segunda mitad del gobierno de Donald Trump.
Actualmente, el Partido Republicano mantiene la mayoría en ambas cámaras, por lo que los resultados podrían modificar la correlación de fuerzas en el Congreso y las condiciones para impulsar iniciativas legislativas y políticas del gobierno federal.
Los demócratas buscan recuperar espacios en el Poder Legislativo, mientras que los republicanos intentan conservar las mayorías que obtuvieron en los comicios anteriores.
A diferencia de las elecciones presidenciales, en esta jornada no se elige al presidente de Estados Unidos, ya que el próximo proceso para renovar ese cargo está previsto para noviembre de 2028.
Las elecciones intermedias son consideradas un indicador del respaldo ciudadano al gobierno en turno y pueden influir en la agenda política estadounidense durante los siguientes dos años.