Al menos 139 migrantes, entre ellos niños, murieron tras el naufragio de una embarcación que transportaba a 305 personas frente a las costas de Yibuti, en el este de África, informó este domingo la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Al menos 84 personas permanecían desaparecidas, mientras continuaban las labores de búsqueda y rescate.
De acuerdo con la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la embarcación zarpó de Yibuti con destino a Yemen y volcó durante la noche del jueves o la mañana del viernes, debido principalmente a la sobrecarga. Más de 80 personas sobrevivieron al accidente; todas ellas son de nacionalidad etíope.
Alexandre Coissac, jefe de misión de la OIM en Yibuti, explicó que la cifra de fallecidos corresponde únicamente a los cuerpos que las autoridades locales han recuperado y enterrado. Otros migrantes fueron sepultados por sus propios compañeros, pero sus muertes todavía deben ser verificadas para incorporarse al registro oficial.
“Lo terrible es que fueron enterrados sin nombres, en una fosa común, como en una situación de guerra”, declaró Coissac a la agencia AP. “Todos tienen una madre, un padre, y quizá nunca sepamos qué pasó”.
El funcionario señaló que las autoridades locales se vieron rebasadas por la cantidad de cuerpos que llegaban a la costa, pese a los esfuerzos realizados para atender la emergencia.
Los migrantes que sobrevivieron fueron trasladados al centro de atención de la OIM en Obock, donde reciben asistencia médica por haber ingerido agua de mar, además de apoyo psicológico.
“Todos están en estado de shock”, indicó Coissac, quien visitó la zona del naufragio el sábado. Añadió que ha sido difícil conversar con los sobrevivientes debido al impacto que les dejó el accidente.
Algunos de los migrantes atendidos ya fueron informados de que sus familiares murieron durante el naufragio. Otros recibieron acceso a teléfonos para comunicarse con sus seres queridos y confirmar que se encuentran con vida.
La OIM advirtió que el número de víctimas mortales podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda y se verifiquen los cuerpos recuperados.
El naufragio ocurrió en una de las rutas migratorias utilizadas por personas del Cuerno de África que buscan llegar a la península arábiga para encontrar empleo, seguridad y mejores oportunidades económicas.
Cada año, decenas de miles de migrantes atraviesan Yibuti y cruzan el estrecho de Bab el-Mandeb, que separa el este de África de Yemen, para continuar hacia países del Golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudita.
La travesía representa riesgos por las condiciones de las embarcaciones, la sobrecarga y las dificultades de navegación. Además, el trayecto se mantiene activo pese a la intensificación de los combates en Yemen.
Según el Proyecto de Migrantes Desaparecidos de la OIM, más de 900 migrantes murieron o desaparecieron en esta ruta durante el año pasado.
La directora general de la organización, Amy Pope, pidió a los gobiernos y a los donantes impulsar alternativas de migración seguras y legales para reducir las muertes durante estos desplazamientos.
“Nadie se sube a una embarcación así a menos que crea que no hay otra forma segura”, afirmó Pope. También advirtió que estas tragedias no deben considerarse normales y llamó a actuar antes de que ocurra otro naufragio.
Con información de Efe / Foto: Redes