El embajador de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, se pronunció tras los actos de repudio registrados en Camagüey y Trinidad, donde fue increpado con gritos e insultos mientras realizaba actividades públicas.
En un mensaje difundido desde las redes sociales de la embajada, Hammer afirmó que continuará recorriendo la isla y reuniéndose con ciudadanos cubanos para conocer sus aspiraciones. Reconoció que hubo personas que lanzaron insultos, aunque consideró que no representan al pueblo cubano, sino que “pertenecen a cierto partido”.
El incidente más reciente ocurrió en Trinidad, a la salida de la Iglesia San Francisco de Paula, tras una visita al sacerdote José Conrado Rodríguez, según denuncias de activistas.
En respaldo al diplomático, el Bureau of Western Hemisphere Affairs del Departamento de Estado de Estados Unidos acusó al gobierno cubano de interferir en la labor diplomática y exigió el cese inmediato de lo que calificó como actos represivos. Señaló que los diplomáticos estadounidenses seguirán reuniéndose con el pueblo cubano, pese a lo que consideró “tácticas fallidas de intimidación”.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una postura oficial sobre los señalamientos.
El régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer y los miembros del equipo de la @USEmbCuba. Nuestros diplomáticos continuarán reuniéndose con el pueblo…
— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) February 1, 2026