¿Qué pasaría en México si EU frena exportaciones de diésel? Advierten presión en precios

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Por: Alexandra Burch
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Un eventual freno de Estados Unidos a las exportaciones de diésel podría generar presiones en los precios del combustible, el transporte, los alimentos y distintas cadenas productivas en México, debido a la alta dependencia del país respecto al suministro estadounidense, advirtió Steph Henaro, internacionalista y analista de geopolítica, territorio y seguridad.

El presidente estadounidense Donald Trump ha respaldado la posibilidad de restringir las exportaciones de diésel, mientras su gobierno analiza un plan para limitar los envíos durante 90 días ante el incremento de los precios del combustible en Estados Unidos. La medida todavía se encontraba en discusión y generaba diferencias dentro de la propia administración estadounidense.

En entrevista para XEU, Henaro explicó que México importa una parte importante del diésel que consume desde Estados Unidos. Datos recientes señalan que en junio las exportaciones estadounidenses hacia México promediaron alrededor de 288 mil barriles diarios.

“Este no es un tema menor para nuestro país porque nosotros importamos el 40 por ciento del diésel que utilizamos de Estados Unidos”, señaló la especialista.

El impacto llegaría al transporte y los alimentos

Henaro advirtió que una reducción de las exportaciones estadounidenses obligaría a México a buscar proveedores alternativos, posiblemente en mercados como Canadá o India, aunque esto implicaría analizar los costos y los tiempos de traslado.

El primer efecto, explicó, sería un posible encarecimiento del diésel, que posteriormente podría trasladarse a otros sectores de la economía.

“Esto también se va a ver en el encarecimiento del transporte, en el encarecimiento también de los alimentos y esto va a hacer prácticamente que cada vez nos alcance para menos”, afirmó.

La especialista explicó que el diésel no solamente es utilizado por camiones y otros vehículos de carga. También es fundamental para maquinaria agrícola, construcción y otras actividades productivas.

Por ello, un aumento en su precio puede repercutir en distintas etapas de las cadenas de suministro, desde la producción de alimentos hasta su traslado a los centros de distribución y puntos de venta.

¿Por qué Estados Unidos analiza frenar las exportaciones?

De acuerdo con Henaro, la decisión estadounidense debe analizarse dentro de un escenario internacional marcado por la escasez y el encarecimiento de los combustibles.

La especialista relacionó el incremento de los precios del diésel con los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, que han afectado la disponibilidad mundial de combustibles refinados.

En Estados Unidos, el diésel superó recientemente los 6 dólares por galón, en un contexto de presión política por los precios de los combustibles previo a las elecciones legislativas de noviembre.

Henaro consideró que tanto la situación geopolítica como el escenario electoral estadounidense están influyendo en las decisiones de Washington.

¿Podría haber desabasto en México?

Ante la posibilidad de una suspensión de las exportaciones, la analista advirtió que sí existe un riesgo de presión sobre el abasto mexicano, debido a la dependencia de las importaciones.

“Definitivamente sí, porque nuestra dependencia de Estados Unidos no es menor”, afirmó.

Sin embargo, el impacto dependería de la duración y alcance de la eventual restricción, así como de la capacidad de México para conseguir diésel en otros mercados.

Henaro mencionó como posibles alternativas a Canadá e India, aunque cuestionó cuánto costaría importar el combustible desde esos destinos y cuánto tiempo tomaría trasladarlo hasta México.

Pemex y las refinerías no cubrirían todo el mercado

La especialista también consideró que la capacidad de refinación nacional no sería suficiente para sustituir de manera inmediata todo el volumen que México dejaría de recibir de Estados Unidos.

Sobre la refinería de Dos Bocas y otras instalaciones de Pemex, señaló que sería necesario ampliar las opciones de suministro, pues actualmente no cuentan con la capacidad necesaria para cubrir por sí solas la totalidad de la demanda nacional de diésel.

También mencionó la refinería Deer Park, en Texas, y planteó que tampoco representa una solución suficiente ante un eventual corte de las importaciones.

Para Henaro, la situación vuelve a colocar en el centro del debate la seguridad energética de México y la necesidad de diversificar las fuentes de suministro.

Una crisis que podría llegar a México en meses

La especialista estimó que, si se concreta una restricción prolongada de las exportaciones estadounidenses, las dificultades para México podrían comenzar a hacerse visibles en un periodo relativamente corto.

“En menos de cuatro meses. No tenemos reservas para más”, advirtió.

No obstante, la duración real del impacto dependería de factores como la magnitud de la restricción estadounidense, la disponibilidad de combustible en otros mercados, la capacidad de México para contratar nuevos suministros y la evolución de los precios internacionales.

México tendría que diversificar sus fuentes de energía

Ante este escenario, Henaro planteó que México debe avanzar en una estrategia de diversificación energética que incluya nuevas fuentes de suministro, mayor capacidad de refinación y una transición hacia energías renovables.

La especialista sostuvo que la coyuntura también demuestra el grado de integración del mercado energético de América del Norte: una decisión adoptada en Estados Unidos puede tener efectos directos sobre México.

“Nos recuerda lo mucho que está integrado el mercado norteamericano”, señaló.

Por ahora, el posible freno a las exportaciones de diésel estadounidenses representa un escenario de riesgo y no un corte definitivo del suministro. El gobierno de Trump analizaba una restricción de 90 días, mientras dentro de Estados Unidos existen posturas encontradas sobre sus posibles efectos.

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