A partir de los siguientes días, varias rutas de transporte urbano que circulan por la avenida Palmeras, en Boca del Río, podrían cambiar su recorrido habitual debido al inicio de una obra de rehabilitación vial que se extenderá entre cinco y seis meses.
No es un cierre total, pero sí va a afectar la movilidad de las personas que a diario dependen del transporte público en esa zona que comprende los Fraccionamientos Costa Verde y Jardines de Virginia.
El director de Tránsito Municipal de Boca del Río, Samuel Aguilar Castilla, confirmó que las autoridades ya están coordinadas con los concesionarios del transporte para garantizar que los cambios se apliquen de forma ordenada.
Según explicó, los cierres serán parciales, por cuadras, y la obra se ejecutará por etapas para minimizar el impacto en la circulación cotidiana.
El tramo en obras abarca 1.2 kilómetros sobre la avenida Palmeras, desde la calle Invernadero hasta Juan Pablo II. Las rutas que normalmente transitan por algún segmento de esa avenida y que deberán ajustar su camino son las siguientes:
Todas estas unidades redirigirán su recorrido por la avenida Urano durante los periodos en que haya cierres activos en Palmeras.
Además, y este es un dato importante para los universitarios, ninguna de estas rutas ingresará a la zona universitaria de la Universidad Veracruzana (UV) mientras duren los trabajos. Quienes acostumbran bajarse cerca del campus tendrán que reorganizar su ruta de acceso.
La rehabilitación de la avenida Palmeras está proyectada para concluir en un plazo de entre cinco y seis meses. Los trabajos se realizarán bloque por bloque, lo que en la práctica significa que el impacto irá moviéndose a lo largo del tramo conforme avance la obra.
Este tipo de intervención por etapas busca evitar el colapso total de la vialidad, pero de todas formas va a provocar ajustes importantes en los tiempos de traslado, especialmente en las horas pico de la mañana y la tarde, cuando la zona conurbada ya de por sí registra saturación vehicular.
Además de la avenida Palmeras, hay otra intervención en puerta que generará mayores complicaciones: la reparación de Vía Muerta.
En este caso, las autoridades ya trabajan en una ruta alterna tanto para el transporte público como para los automovilistas particulares.
"La que nos va a generar tráfico es la de Vía Muerta, pero ya tenemos una ruta para el transporte (público) y la ciudadanía (...) Es por entrando por Boca del Río hasta la avenida Libertad y ya conforme vayan haciendo la obra en bloques se va a ir bajando el transporte público".
De acuerdo con lo señalado por el funcionario, el transporte público que normalmente transita por Vía Muerta tomará el acceso por Boca del Río hasta llegar a la avenida Libertad, y conforme los trabajos avancen en bloques, las unidades irán adaptando su descenso progresivamente.
Es una solución pensada para que el servicio no se interrumpa de golpe, aunque los traslados sí serán más largos de lo habitual.
Las autoridades de tránsito hacen un llamado a los automovilistas y a quienes toman camión. A los conductores se les pide extremar precauciones al circular por los tramos en obras, respetar la señalización y evitar en lo posible transitar por las zonas afectadas si tienen una ruta alterna disponible.
Para los usuarios del transporte público, la recomendación es igualmente directa: salir de casa con suficiente anticipación. Con los desvíos activos, los recorridos serán moficados y los tiempos de espera en los paraderos podrían aumentar, especialmente en los primeros días de aplicación de los cambios, cuando conductores y pasajeros todavía están adaptándose a los nuevos trayectos.
Vale la pena recordar que la zona conurbada Veracruz-Boca del Río es una de las más transitadas del estado, y cualquier intervención vial de mediana o gran escala tiene un efecto dominó en la movilidad de toda la región.
Con dos obras corriendo en paralelo —Palmeras y Vía Muerta—, los próximos meses exigirán paciencia y planificación extra para quienes se mueven a diario por esos corredores.