La falta de medicamentos oncológicos se mantiene de manera intermitente en el IMSS, de acuerdo con Beatriz Cruz Solórzano, presidenta de la fundación Mujeres Activas contra el Cáncer de Mama (MUAC).
La activista señaló que el desabasto no es permanente, pero sí causa serias afectaciones debido a que las pacientes pierden la continuidad de sus tratamientos.
"Medicamentos sí hay, voy a ser honesta... Acuden a nosotros esporádicamente. Hay un medicamento que se llama Anastrozol, que es un medicamento que les piden a las mujeres que han pasado la enfermedad y lo tienen que tomar por cinco años. En ocasiones sí hay un faltante, pero no es un faltante para siempre: les falta un mes, al siguiente mes les dicen 'aquí está el medicamento', pero ese mes es muy importante porque tiene que haber una continuidad."
Cruz Solórzano explicó que este tipo de lapsos sin surtimiento obligan a las pacientes a solicitar el apoyo de la sociedad civil, ya que el costo económico de los tratamientos resulta inaccesible para la mayoría de las familias afectando su economía:
"Ahí es donde a nosotros nos solicitan el apoyo y, afortunadamente, hay personas que nos donan el medicamento y podemos apoyar... Estamos hablando de un medicamento que vale entre 3,000 y 4,000 pesos y lo tienen que tomar cada mes, entonces sí es un precio importante."
Respecto a dónde se han detectado estas interrupciones temporales, la presidenta de MUAC indicó que se han presentado en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aunque recalcó que entre las mismas pacientes existe comunicación constante para avisarse cuando se restablece el suministro:
"Se ha visto en el Seguro Social, pero repito, no con continuidad... Entre ellas hay una comunidad; nosotros tenemos cerca de 300 señoras en el 'Círculo Rosa', que han padecido cáncer de mama, y entre ellas se comunican: 'ya llegó el medicamento'. Entonces no es algo que sea definitivo."
A pesar de que el suministro se regulariza al cabo de unas semanas, la fundación advierte que la interrupción periódica del Anastrozol sigue representando un riesgo para el tratamiento continuo de las pacientes en la región.