Este jueves, Veracruz amanece con cielos despejados y calor, pero la jornada no terminará tranquila. La meteoróloga María Elena Bravo, adscrita al Centro Hidrometeorológico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ofreció su pronóstico matutino con una advertencia: la tarde traerá temperaturas sofocantes y la noche llegará cargada de tormentas eléctricas, especialmente en el sur del estado.
La especialista detalló que desde anoche ya hubo actividad importante en las partes altas de la cuenca del río Jamapa, en la zona de Córdoba, donde se registraron acumulados de 25 milímetros de lluvia. Una señal de que el ambiente ya está cargado de humedad.
En la ciudad de Veracruz, el día arrancó con una temperatura de 26 grados Celsius, una humedad relativa del 85 por ciento y una presión atmosférica de 1,012 hectopascales, considerada estable. Sin embargo, ese confort mañanero no durará demasiado.
Para las horas de mayor actividad del día, Conagua anticipa que el termómetro subirá hasta los 33 grados en su punto máximo, con una sensación térmica que rondará entre los 37 y 38 grados. Es decir: si sales a la calle sin protección solar a mediodía o en la tarde, vas a sentir el fuerte calor veracruzano.
Los vientos serán variables, con rachas provenientes del noroeste, norte y noreste, a velocidades de entre 20 y 30 kilómetros por hora.
El dato más relevante del pronóstico de este día es lo que se espera para la noche y la madrugada: lluvias acompañadas de actividad eléctrica. Las tormentas con rayos y truenos representan un riesgo real, sobre todo para quienes estén en zonas abiertas, trabajando al aire libre o en áreas con arbolado.
Conagua mantiene en vigilancia dos sistemas meteorológicos que serán los responsables de este escenario:
La meteoróloga María Elena Bravo fue puntual al señalar las zonas con mayor riesgo de acumulación de lluvia a lo largo del día y la noche. Las cuencas que más deben estar atentas son:
Estas cifras no son menores. En cuencas con suelos ya saturados o en zonas con historial de inundaciones, acumulados de 50 milímetros o más en pocas horas pueden generar encharcamientos, crecidas en arroyos y ríos, y afectaciones en comunidades rurales. La recomendación desde el inicio es monitorear los canales oficiales de Conagua y Protección Civil durante toda la jornada.
Las ondas tropicales son perturbaciones atmosféricas que viajan desde el océano Atlántico hacia el continente americano, generalmente entre junio y noviembre, durante la temporada de lluvias. No todas se convierten en ciclones, pero sí tienen la capacidad de activar y potenciar las lluvias en los territorios que atraviesan, especialmente cuando interactúan con otros sistemas como vaguadas o zonas de convergencia de humedad.
En el caso de Veracruz, el paso de una onda tropical sobre el sur del estado es un evento que los meteorólogos monitorean de cerca, ya que la geografía veracruzana, con sus serranías, llanuras costeras y cuencas hidrológicas extensas, puede amplificar los efectos de estos sistemas en cuestión de horas.
Ante el panorama descrito por Conagua, lo más prudente es tomar precauciones desde temprano. Algunos puntos clave a considerar: