El blanqueamiento de los arrecifes de coral es una de las principales señales del impacto que el calentamiento global está teniendo en los ecosistemas marinos, incluido el Golfo de México, explicó el especialista en ecología pesquera y marina, Francisco Javier López Rosgado.
El investigador acudió al Acuario de Veracruz para impartir un taller sobre estimación de edad en peces marinos, una técnica que permite conocer cuánto viven y cómo crecen distintas especies, esto como parte de una serie de ponencias por el "Primer Congreso Lationoamericano sobre peces marinos: ciencia y sociedad".
El especialista señaló que el aumento de las temperaturas también está modificando la distribución de algunas especies marinas.
Explicó que mientras algunos organismos se alejan de la costa, otros buscan aguas más frías o templadas, dependiendo de las características fisiológicas de cada especie.
Sin embargo, en Veracruz uno de los efectos más visibles se encuentra en los arrecifes coralinos, que han registrado episodios de blanqueamiento.
“El blanqueamiento se debe al cambio climático. Tiene una gran influencia sobre los organismos de los arrecifes coralinos”, señaló.
López Rosgado explicó que el color blanco de un coral no es una buena señal. El fenómeno ocurre cuando el coral pierde a las zooxantelas, organismos que viven en asociación con él y que son fundamentales para su supervivencia.
Cuando las temperaturas aumentan y los corales no pueden tolerarlas, pierden esta asociación y comienzan a morir.
“El hecho de que estén blancos significa que no está en asociación con una zooxantela”, explicó.
La pérdida de los corales también afecta a otras especies, debido a que los arrecifes son ecosistemas con una gran diversidad de organismos. En ellos habitan peces, estrellas y erizos de mar, esponjas, anémonas, poliquetos y otros invertebrados.
El fenómeno, aclaró, no es exclusivo de Veracruz, sino que ocurre a nivel global en los ecosistemas arrecifales.
El investigador destacó que en los últimos años se ha identificado otro tipo de arrecifes que todavía son poco estudiados: los arrecifes mesofóticos, ubicados a profundidades mayores a las que tradicionalmente se asociaban con estos ecosistemas.
Mientras anteriormente se consideraba que los arrecifes se encontraban principalmente entre los 5 y 10 metros de profundidad, actualmente se han detectado formaciones a alrededor de 60 metros.
La razón por la que estos arrecifes pueden desarrollarse a esa profundidad todavía es motivo de investigación, debido a las condiciones de luz y su relación con las zooxantelas.
López Rosgado señaló que este año se han presentado condiciones de temperatura del agua elevadas y destacó la influencia del fenómeno de El Niño, que puede intensificar las condiciones de calentamiento en los océanos.
Ante este escenario, investigadores especializados en arrecifes coralinos estudian cuáles podrían ser los efectos y, al mismo tiempo, trabajan en proyectos para su restauración.
El especialista resaltó que existe un esfuerzo importante de investigadores para recuperar estos ecosistemas y conocer mejor cómo responden ante las nuevas condiciones ambientales.
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