En septiembre se cumplen 82 años de la gran inundación de 1944 en la cuenca del río Papaloapan, considerada una de las mayores catástrofes naturales registradas en México durante el siglo XX y que, además de dejar graves pérdidas, impulsó uno de los proyectos de infraestructura y desarrollo regional más importantes del país.
El desastre fue provocado por un huracán que ingresó por Veracruz y generó lluvias torrenciales en la sierra de Oaxaca. El agua provocó el desbordamiento del río Papaloapan, cuyos niveles alcanzaron hasta nueve metros, afectando severamente a poblaciones como Tuxtepec, Cosamaloapan y Tlacotalpan.
La magnitud de la tragedia llevó a los habitantes de la región a exigir soluciones para reducir las constantes inundaciones y las pérdidas que provocaba el desbordamiento del afluente.
Como respuesta a estas demandas, en 1947 surgió la Comisión Ejecutiva del Río Papaloapan, organismo que durante cuatro décadas impulsó obras de infraestructura en distintos puntos de Veracruz, Oaxaca y Puebla.
Alberto Asiain Hoyos, profesor del Colegio de Posgraduados, explicó que este proyecto representó el primero y más ambicioso programa de desarrollo integral del trópico de México emprendido por la entonces Secretaría de Recursos Hidráulicos, encargada de las políticas relacionadas con el aprovechamiento y conservación del agua.
El principal problema que enfrentaban las comunidades de la cuenca eran las pérdidas ocasionadas por las inundaciones, por lo que se diseñaron y ejecutaron diversas obras para controlar las avenidas del río y mejorar las condiciones de vida de la población.
Durante los aproximadamente 40 años de operación de la Comisión Ejecutiva se construyeron caminos, puentes y carreteras, además de infraestructura para el control de las avenidas del Papaloapan.
Entre las obras más importantes se encuentran las presas Miguel Alemán y Miguel de la Madrid, así como trabajos de dragado y construcción de bordos a lo largo del afluente.
El proyecto no se limitó a la infraestructura hidráulica y carretera. También contempló acciones de saneamiento, debido a los elevados índices de mortalidad provocados por enfermedades como el paludismo.
La Comisión participó en la construcción de hospitales, sistemas de drenaje y redes de agua potable, además de la edificación de escuelas de educación básica.
"Moría mucha gente por paludismo y otras enfermedades, entonces la parte del saneamiento fue una labor muy importante de la Comisión y que a casi 80 años, el próximo año se cumplen 80 años de que se creó la Comisión, vamos a organizar una serie de evento, queremos que la sociedad conozca lo que hizo la Comisión".
La Comisión Ejecutiva del Papaloapan mantuvo vigente el proyecto hasta 1987, cuando concluyó esta etapa de intervención institucional en la cuenca.
Sin embargo, las obras realizadas durante esas cuatro décadas permitieron sentar las bases para el desarrollo de la región y varias de ellas continúan siendo utilizadas por habitantes del sureste de México.
Francisco Javier Vaquera Aguilar, quien participó en la última etapa de la Comisión, destacó que una parte importante de la infraestructura construida durante ese periodo permanece vigente y continúa prestando servicio a la población.
A más de ocho décadas de aquella inundación, el caso del Papaloapan permanece como un ejemplo histórico de cómo una catástrofe natural y las demandas de las comunidades llevaron a desarrollar un proyecto de largo alcance, con obras hidráulicas, carreteras, servicios de salud, agua potable y educación que modificaron la vida de miles de habitantes de la región.