Las tandas forman parte de las prácticas de ahorro más comunes entre familias, amigos, compañeros de trabajo y conocidos en México.
Aunque suelen organizarse de manera informal, permiten que varias personas reúnan dinero durante varias semanas o meses y reciban una cantidad determinada en una fecha previamente acordada.
El funcionamiento es sencillo: un grupo de personas se compromete a aportar una cantidad fija de dinero de manera semanal, quincenal o mensual. Una de ellas suele encargarse de organizar la tanda y llevar el registro de las aportaciones.
Mario Herrera, abogado especialista en materia fiscal, señala que las tandas pueden ocasionar problemas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) cuando no se documenta y las aportaciones son con depósitos en efectivo.
"Y cuando la autoridad ve en un estado de cuenta bancaria un importe y no sabe quién depositó y por qué dice que corresponde a ingresos".
La opción para evitar requerimientos es que se hagan transferencias bancarias, es decir, una operación electrónica que sirve enviar dinero de una cuenta a otra, ya sea dentro del mismo banco o a una institución distinta.
Además, es importante que el organizador y los participantes elaboren y firmen un documento en donde establezcan los acuerdos para que en caso de ser necesario se muestre a la autoridad hacendaria.
"A través de un acuerdo de voluntades; dice la ley civil que los contratos son acuerdos de voluntades, entonces nos sentamos, decimos cómo nos vamos a organizar, establecemos cuál va a ser la periodicidad y a quién le toca cada número y firmamos".
Explicó que los depósitos o acumulados en efectivo mayores a 15 mil pesos mensuales obligan a los bancos en México a reportarlo al SAT.
Esto no genera un impuesto automático ni multas inmediatas, pero exige poder comprobar el origen legal del dinero si la autoridad lo solicita, agrega.
Además recordó que la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), conocida como la Ley Antilavado en México, establece límites estrictos para el uso de efectivo en ciertas operaciones.
Es importante distinguir entre una aportación que forma parte de una tanda y un ingreso propio. Un depósito bancario no significa automáticamente que todo ese dinero sea un ingreso gravable; sin embargo, cuando existe una revisión fiscal, contar con documentación que permita explicar el origen y destino de los recursos puede ser relevante.